La Marcha Aspace Huesca supera ya los 9.000 inscritos y llama a colaborar con la residencia: “Hace muchísima falta”

La movilización del 12 de abril busca convertir la participación en apoyo real para construir un nuevo hogar

09 de Abril de 2026
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Aspace Huesca necesita una residencia

Dicen que, después de trece ediciones, ya se han gastado todos los adjetivos para describir lo que sucede en Huesca cada primavera. Que todo está dicho sobre la empatía de una provincia que se vuelca con los suyos. Sin embargo, el eco de aquel instante irrepetible del año pasado, cuando Valentina Tomil, con apenas nueve años y la voz trémula de emoción, anunció que se habían superado los 10.000 inscritos, sigue vibrando en la memoria de quienes estábamos allí.

Hoy jueves, antes incluso de que amanezca el día de la marcha -este domingo, 12 de abril-, ya eran, a primera hora de la mañana, más de 9.100 las personas dispuestas a caminar, un pulso que late con más fuerza que nunca y que confirma que el corazón de esta tierra no entiende de límites.

Pero detrás de ese impulso colectivo hay una realidad concreta que tiene nombre y voz. Eva Cabrero, directora de Aspace Huesca, explica que la futura residencia es “tan necesaria como ambiciosa”, un proyecto que responde a una demanda creciente: “La esperanza de vida en las personas con parálisis cerebral está aumentando” y, con ello, también la necesidad de plazas adaptadas . De hecho, subraya que ya hay más de diez familias en lista de espera para quince plazas, lo que sitúa la ocupación potencial muy por encima del ritmo actual de construcción.

María Gallego pone voz a una aspiración elemental: vivir con mayor libertad, moverse sin depender de terceros, formar parte activa de la ciudad . A su lado, Concha Lisa introduce una dimensión temporal que no admite demora, al recordar que la falta de plazas no es una previsión futura, sino una carencia presente que afecta tanto a quienes esperan como a quienes, con el paso de los años, necesitarán nuevos apoyos .

El problema no es solo cuantitativo, también geográfico. La ubicación actual del centro condiciona la vida diaria, obliga a planificar lo espontáneo y convierte lo cotidiano en un desplazamiento asistido. Así lo describe Concha Lisa al explicar que acciones tan sencillas como tomar un café, pasear o acudir al cine requieren una logística que limita la autonomía personal. Frente a ello, la futura residencia se concibe como una restitución de la normalidad, un retorno al centro -literal y simbólico- de la vida urbana.

En ese contexto, la 14ª Marcha Aspace Huesca se revela como algo más que una convocatoria multitudinaria. Es un mecanismo de transformación. Este domingo, 12 de abril, con salida a las 10:00 horas desde el Palacio de Congresos y un recorrido de 18 kilómetros, cada paso tendrá una traducción tangible: avanzar en la construcción de un espacio que no solo alojará, sino que permitirá vivir con dignidad.

El desafío, sin embargo, no es menor. Eva Cabrero precisa que la fase prevista para 2026 requiere una inversión cercana a los 700.000 euros, destinada a consolidar la estructura del edificio con la mirada puesta en su cierre definitivo en 2027. La magnitud del esfuerzo obliga a apelar, una vez más, a la implicación colectiva, a esa capacidad de respuesta que ha definido históricamente a la provincia.

Y esa respuesta, lejos de agotarse, se renueva. María Gallego reconoce el grado de implicación alcanzado, mientras Concha Lisa insiste en la necesidad de ampliarlo, consciente de que el proyecto depende directamente de ese respaldo. Por su parte, Cabrero recuerda que no se trata de una iniciativa aislada, sino de una empresa común, un objetivo que pertenece a toda la ciudad y que solo puede alcanzarse desde la corresponsabilidad.

La movilización no se limita al día de la marcha, sino que se extiende a un programa previo que amplía su alcance social. La Premarcha, prevista para el sábado 11 de abril en el Palacio de Congresos entre las 11:00 y las 20:00 horas, permitirá recoger la camiseta oficial y participar en una jornada con animación, conciertos, exposiciones y actividades inclusivas.

Constituye también un momento ideal para realizar una aportación económica que contribuya a financiar el proyecto de la residencia en las huchas instaladas, que también se repartirán en diversos lugares del recorrido del domingo. Hay que tener en cuenta, el esfuerzo que realiza Aspace Huesca, sus patrocinadores, colaboradores y voluntarios para que la ciudadanía disfrute de la camiseta -azul cielo este año-, almuerzo, comida y todo lo que incluye la actividad para convidar a la ciudadanía. También hay que señalar que todavía hay muchos participantes que no realizan ningún tipo de aportación, aunque Aspace nunca entra en estas consideraciones e insiste en el carácter voluntario de las donaciones.

Como los últimos años, esta edición contó también con su Mini Marcha, con 3.500 escolares, consolidada como uno de los momentos más representativos del programa y reflejo del carácter participativo de la iniciativa.

Huesca no camina por inercia.  El reto no es sumar participantes sólo por celebrar un número, sino por vivir jornada de convivencia todavía mejor; por aumentar la potencia del foco sobre la palabra inclusión; por brindar con más alegría por la preciosa oportunidad de conocer a la gente de Aspace, sus valores y capacidades; porque cada vez puedan ser más las personas que disfruten a su lado y que puedan colaborar en la construcción de un hogar donde la vida transcurra con menos barreras. Todo esto insufla una profunda alegría, ¡comprobado!