Mari Carmen Manrique: "Con esclerosis múltiple se puede llevar una vida bastante normal"

Este domingo se celebra en Huesca la primera marcha por esta enfermedad, organizada por AODEM

30 de Septiembre de 2023
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Mari Carmen Manrique: La gente sabe muy poco de la esclerosis múltiple

La esclerosis múltiple permanece en las sombras del desconocimiento para la mayoría de la población. Casi nada saben de ella quienes no han atisbado un solo signo de su existencia.  A penas se le da visibilidad. Quizá por eso ni Mari Carmen Manrique ni su entorno la vieron venir.

La oscense fue diagnosticada en 1999, cuando había cumplido 25 años, aunque está convencida de que ya convivía con esta dolencia tiempo antes. Lo pensó después. Trabajaba en una frutería y comenzó a adelgazar sin razón aparente. "Hasta me cambió el carácter", señala. Y tuvo que dejarlo. "Cuando no sabes nada de nada, no echas cuentas", añade.

Después trabajó cuidando a un niño y descubrió que le temblaba el pulso excesivamente y también tuvo que abandonar esta ocupación.

Poco a poco se fueron sumando otros síntomas. Por ejemplo, le afectó a la voz. "Hablaba peor que los borrachos. Mis padres me decían: hija mía, ¿has bebido? No, mamá".

También se mareaba con frecuencia y pensaron que podrían ser vértigos. El médico de familia le mandó al otorrino, que rechazó la idea y le derivó al neurólogo. Una resonancia confirmó los temores del especialista: se trataba de un principio de esclerosis múltiple.

Con el diagnóstico, aún trabajo un tiempo en el parque de bomberos, en turnos de mañana, tarde y noche, pero ya no tenía aquel equilibrio que le permitía ayudar a subir y bajar por el tobogán al niño que cuidó en su día. Y,a demás, iba a peor. Después fue a un súper, pero al final le tuvieron que conceder la invalidez. 

La esclerosis múltiple le cambió totalmente la vida. Ya no podía hacer cosas que antes le encantaban, como correr, subir a los montes, o escalar.

Se casó en el 2000 y tuvo una hija "perfectamente sana y después de un embarazo muy bueno", que ha cumplido 18 años.

La Asociación Oscense de Esclerosis Múltiple (AODEM) ha sido determinante para ella. Fue la médico de cabecera de su madre quien le habló de su existencia -"en vez de hacerlo el neurólogo, que hubiera sido lo suyo"- y para ella es ahora mucho más que una entidad.

"Son ya familia -subraya-. Te hacen tu gimnasia, te tratan muy bien, ejercicios de equilibrio, ejercicios de coordinación y cada día haces una cosa nueva".

Ahora está entusiasmada con la I Marcha Solidaria por la Esclerosis Múltiple, que la asociación ha organizado en colaboración con la Agrupación de Montaña Los Javieres, y que se va a celebrar este domingo, 1 de octubre. Han confirmado su asistencia la alcaldesa de la ciudad, Lorena Orduna, el subdelegado del Gobierno en Huesca, Carlos Campo, la concejala de Servicios Sociales, Marta Escartín, y la diputada provincial Lola Ibort. 

"Es importante dar visibilidad. Está la carrera contra el cáncer, que es una enfermedad dura, pero ésta también lo es y la gente no la conoce bien. Algunos creen que es algo de los huesos y cuando les digo que afecta al sistema nervioso, se creen que estás de los nervios. Hay una gran falta de información".

Cada día, Mari Carmen Manrique se levanta, hace la cama, las cosas del hogar y la comida, como una ama de casa más. Antes se daba también buenos paseos "con el perrete", pero tuvo recientemente una caída, se está recuperando y necesita ayuda para caminar. A pesar de todas las zancadillas que le pone la enfermedad, asegura que "se puede llevar una vida bastante normal". Mari Carmen le sostiene la mirada a la vida y muestra, con naturalidad, una gran fortaleza.

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