Dentro de los milagros asombrosos de la Semana Santa, el humilde y acogedor Convento de la Asunción acogía este fin de semana el prodigio de la gratitud. Las costaleras del nuevo paso que recorrerá las calles de Huesca, María Santísima de la Salud y las Lágrimas, han homenajeado a su macero, Luis Marzal, en un sencillo pero significativo acto.
La Semana Santa es tiempo de encontrarse y reencontrarse en la justicia del reconocimiento a la entrega, el sacrificio y la fraternidad. Montse Bandrés, haciéndose eco del sentir del conjunto de las treinta costaleras (cuatro son hombres), expresaba la emoción de formar parte de un momento histórico" para la Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Lo hacen "bajo la guía de alguien que ha sabido regalarnos su tiempo, su paciencia y su emoción".
"Ser el primer macero en la primera procesión de María Santísima de la Salud y las Lágrimas no es sólo un honor. También es una responsabilidad enorme, pero si algo tenemos claro es que no podemos tener mejor persona al frente para dirigirnos la noche de Miércoles Santo", añadía la costalera.

Han sido meses de entrenamientos bajo el impulso decisivo de la fe y del amor a la propia cofradía en el más trascendental sentido de la hermandad. "Queremos agradecerte todas las horas de ensayo, los consejos, las correcciones y, sobre todo, la dedicación que has puesto para que este proyecto salga adelante".
Las palabras brotaban en medio de un silencio respetuoso. "Gracias por creer en nosotros, por ayudarnos a convertir una idea por una realidad que pronto caminará por nuestras calles. Y ahora viene la parte que más mérito tiene. Vas a dirigir a treinta personas, las cuales 26 somos mujeres y sólo cuatro hombres. Luis, eso ya no es dirigir un paso, Eso es hacer un máster de liderazgo avanzado", y ahí la solemnidad se transformaba en risas.
"Si consigues que todo marche al mismo compás, no te mereces sólo la maza. Te mereces una medalla al valor. Bromas aparte, sabemos que todo el esfuerzo que has invertido tiene un objetivo: que, cuando llegue la noche de Miércoles Santo, María Santísima avance con la elegancia, el respeto y la admiración que merece", agregaba Montse Bandrés.
Han considerado las costaleras que tamaño esfuerzo merece un obsequio especial: "Y, como el jamón sigue salando en la bodega -risas-, hemos pensado en algo que te hará más ilusión. Esta maza es el símbolo de tu papel en esta primera salida que formará parte de la historia de nuestra cofradía. Nos vemos en el paso y tranquilo: prometemos intentar poner todo fácil". Un aplauso al unísono entregó otro compromiso: el Miércoles Santo, todas a una, con ritmo idéntico y una permanente mirada a la fundamental: María Santísima de la Salud y las Lágrimas. Los desvelos de años de los nazarenos verán la luz. Y será resplandeciente.
MISA IN MEMORIAM
Este acto de homenaje se encuadraba en la tradicional misa In Memoriam de los difuntos de la Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Huesca en Domingo de Ramos, un acto cargado de recogimiento y significado en el que los cofrades recordaron y honraron a todos aquellos hermanos que han formado parte de la corporación a lo largo de su historia.
La celebración, con una notable asistencia, volvió a poner de manifiesto el buen momento que atraviesa la cofradía, consolidando un camino basado en la fidelidad a sus raíces, el compromiso de sus miembros y la mirada puesta en el futuro.

El prior, Luis Monsón, quiso destacar en su intervención el sentido profundo de pertenencia. “Una cofradía que olvida a sus difuntos, se olvida a sí misma”, una de las frases más emotivas de un discurso que apeló a la responsabilidad de mantener vivo el legado recibido. Puso en valor uno de los hitos más importantes de este año para la cofradía: la primera salida procesional de María Santísima de la Salud y de las Lágrimas, que recorrerá por vez primera las calles de Huesca, marcando un momento histórico en la vida de la hermandad.
La cofradía estuvo acompañada por representantes de las cofradías de nazarenos de Barbastro y Monzón, cuya presencia fue especialmente agradecida como muestra de unión y fraternidad. Por su parte, la cofradía de Jaca excusó su asistencia.
Estas cofradías habían sido invitadas a participar el próximo Miércoles Santo en la Procesión del Silencio, con motivo de la primera salida de la nueva imagen. La coincidencia con sus propias procesiones, su presencia en dicho acto no será posible.
El acto concluyó con un mensaje de continuidad y compromiso, reafirmando la voluntad de la cofradía de seguir avanzando con paso firme, sin perder de vista la tradición y el legado de quienes la hicieron posible.