Una veintena de niñas y niños han acudido este sábado a la Catedral de Huesca para recibir la bendición ante el Santo Cristo de los Milagros, en uno de los momentos más familiares de la novena que cada septiembre reúne a los fieles en torno a esta antigua devoción oscense. Los pequeños han entrado en la capilla acompañados por sus familias, han sido recibidos por el deán, Juan Carlos Barón, les ha impuesto el crucifijo de mano y les ha dicho unas cariñosas palabras, antes de marcharse con un pequeño detalle entregado por la camarera del Santo Cristo, Pita Fernández.
La ceremonia ha tenido además un recorrido simbólico. Antes de llegar ante el deán, las familias han podido realizar el laberinto de la Catedral, un trazado que anima a avanzar desde la entrada hasta el punto final pisando únicamente las baldosas blancas. Barón ha explicado que este elemento, presente todavía en algunas catedrales francesas, evoca la antigua peregrinación a Tierra Santa y propone una lectura espiritual del camino: las dificultades no impiden alcanzar la meta cuando se cuenta con la ayuda de Dios.
El acto ha reunido a niños de diferentes edades y ha transcurrido en un ambiente próximo y familiar, en el que la tradición religiosa se ha presentado también como un legado que pasa de padres a hijos. Junto al deán han participado la priora de la Cofradía del Santo Cristo de los Milagros, Lourdes Martín Cuello, y Héctor Olmedo. También han estado presentes el viceprior, José Antonio Lorés, el secretario de la Catedral, Félix Paraíso, y el sacristán mayor, Antonio Oliván.
Para Lourdes Martín, la fuerza de esta devoción tiene mucho que ver precisamente con esa transmisión familiar. La actual priora, que ocupa el cargo desde enero, ha contado que desde pequeña veía a su madre acudir a la novena y que ella ha continuado aquella tradición.
Lorés ha recurrido a una imagen pronunciada recientemente por el sacerdote Lorenzo Naya para subrayar el peso que tienen en Huesca sus dos principales devociones religiosas. "El otro día, dijo una homilía genial en San Lorenzo. Dijo que Huesca tenía dos pulmones: San Lorenzo y el Santo Cristo", ha recordado.
La bendición de los niños tiene para la cofradía un significado que va más allá de la celebración formal. Lorés ha destacado su dimensión de fe y devoción y ha explicado que ha visto a padres encomendar a sus bebés al Santo Cristo con el deseo de que tengan una buena vida. La priora ha añadido que son los propios progenitores quienes entregan a sus hijos para que sean recibidos simbólicamente por el Santo Cristo.
Esa continuidad explica también la dimensión de una cofradía que reúne actualmente a 1.400 personas. Lorés ha utilizado una comparación coloquial para describir cómo se mantiene el vínculo desde la infancia: "Esto es como los de Bilbao, ¿no? Que cuando nacen los críos los hacen del Atleti y del igualatorio médico, pues aquí los hacen del Santo Cristo".
La celebración de este sábado se enmarca en la Novena al Santo Cristo de los Milagros, que comenzó este viernes y se prolongará hasta el próximo 12 de septiembre. Durante estos días, se celebran eucaristías en la Catedral y se llevan a cabo meditaciones sobre Magnifica Humanitas, la encíclica de León XIV, cuyo contenido permite abordar cuestiones como el valor de la persona humana, la doctrina social de la Iglesia, el trabajo, la libertad y los desafíos planteados por la Inteligencia Artificial.
Tras las celebraciones de este fin de semana, la novena continuará hasta su jornada central. El 12 de septiembre, la imagen del Santo Cristo será trasladada a primera hora al altar mayor, donde permanecerá expuesta durante todo el día para la veneración de los fieles. La jornada concluirá con la Eucaristía solemne de las 19:00, presidida por el obispo de Huesca y Jaca, Pedro Aguado Cuesta, antes del regreso de la imagen a su capilla.
La celebración de este año coincide además con los trabajos de restauración y conservación emprendidos en distintos espacios de la Catedral vinculados al Santo Cristo. La capilla del Santo Cristo ha sido objeto de una intervención que ha incluido la restauración de la verja, la renovación de la iluminación y la limpieza de los cuadros, mientras que las actuaciones han comenzado también en la capilla de los Difuntos, donde las obras se encuentran aproximadamente a mitad de su recorrido, aunque todavía no se ha establecido una fecha para su finalización.