Veinte nuevos cofrades del Santo Cristo de los Gitanos de Huesca y el recuerdo de Alfonsín Giménez

La Misa de Duelo incorpora a ocho concejales dentro de un total de doscientos cofrades de una de las hermandades más populares de la ciudad

08 de Marzo de 2026
Guardar
Ayre Giménez, canto hondo en el Misa de Duelo de la Cofradía de los Gitanos de Huesca

La Misa de Duelo de la Cofradía del Santo Cristo de los Gitanos ha incorporado a 22 nuevos hermanos y ha tenido un nombre propio con el recientemente fallecido Alfonsín Giménez, cofrade desde hace más de una docena de años.

Entre los nuevos cofrades, seis concejales del Partido Popular y dos del Partido Socialista forman parte ya de una de las agrupaciones más populares de la ciudad de Huesca, que enmarca esta emblemática Misa de Duelo en los prolegómenos de la Semana Santa en la que abren el turno de procesiones después de la de Ramos para continuar todos los días santos con otras cofradías.

Ya son más de doscientos los integrantes de la Cofradía del Santo Cristo de los Milagros cuyo prior es Manolín Giménez, lo que motiva que la Catedral acoja a cientos de personas en esta Eucaristía, oficiada por el deán de la seo, Juan Carlos Barón, que incidió en el valor de esta Eucaristía y de la fe profunda que atesora el pueblo gitano y expresa de manera sobresaliente en la Semana Santa, justamente el día en que Jesucristo entró glorioso a lomos de una burra en Jerusalén.

Logo WhatsApp
Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp para tener la mejor información

La homilía del sacerdote daba paso al testimonio de la bisnieta de Ceferino Giménez Malla, El Pelé, el gitano fragatino martirizado en Barbastro en 1936 en el asesinato a manos de milicianos republicanos, beatificado desde 1997 y en proceso de canonización. Elena Giménez daba una auténtica lección de fe y de ética para poner en valor el hecho de portar la medalla de la Cofradía del Santo Cristo de los Gitanos. "Cuando alguien hace algo bueno, le ponen una medalla. Esta medalla es para portarla con orgullo de ser gitano y de la condición de ser humano, para hacer el bien y hacerse acreedor a algo más trascendental que parte de nuestra creencia religiosa". Palabras de Elena Giménez que calaron hondo en la feligresía, satisfecha de su condición de cofrade del Santo Cristo de los Gitanos de Huesca.

Manolín Giménez tomó la palabra a continuación para agradecer la incorporación de los 22 cofrades, que aportan su presencia y su compromiso a la hermandad. En Misa de Duelo, además de recordar a todos los miembros fallecidos, tuvo palabras especiales para su primo Alfonsín Giménez, muerto esta misma semana y que había dejado huella con su pertenencia y participación en la Cofradía.

La voz auténtica de Ayre Giménez, acompañada a la guitarra por su padre Teto, rasgó la atmósfera de la Catedral con el escalofrío de los asistentes. Flamenco auténtico y bulerías en una noche de respeto y de profunda fe para una familia, la de la Cofradía, que crece a golpe de convicción y de espíritu gitano.