La llegada a una ciudad nueva, el comienzo de la universidad y los primeros días lejos de casa pueden resultar más sencillos cuando alguien se encarga de abrir la puerta. En el Colegio Mayor Ramón Acín de Huesca, cinco residentes veteranos han asumido ese papel durante la primera semana del curso con un programa de actividades pensado para que los nuevos colegiales se conozcan, hagan grupo y comiencen a sentirse como en casa.
La llamada semana de integración combina juegos, competiciones, encuentros y propuestas más festivas. Este miércoles, el ambiente ha salido también a las calles de Huesca con la charanga de Tardienta, que ha acompañado a los residentes desde el colegio hasta la plaza de López Allué y, posteriormente, por la calle Villahermosa y los Porches hasta la plaza de Navarra, antes de regresar al Ramón Acín.
Los bailes, los cantos y la música han convertido el recorrido en una celebración que ha contagiado el ambiente festivo a las calles del centro de la ciudad. “Estamos en la semana de integración. Organizamos unas cuantas actividades para los chicos y chicas que acaban de llegar nuevos con el inicio del curso en el Campus de Huesca y todavía no se conocen”, explica Javier, uno de los cinco colegiales veteranos que están detrás de la iniciativa.
La charanga ha sido uno de los momentos más visibles de una programación que comenzó el martes con las Resiolimpiadas. Los residentes se organizaron en distintos grupos para participar en juegos y pequeñas competiciones, una fórmula que busca que los nuevos colegiales rompan el hielo y empiecen a relacionarse con compañeros con los que apenas han tenido tiempo de coincidir.
La programación continúa este miércoles por la noche con las competiciones entre “hermanos menores” y “hermanos mayores”, como denominan en el colegio a los nuevos y a los veteranos. El jueves llegará el tardeo, mientras que a lo largo de la semana también se organizan cenas por carreras universitarias.
“El objetivo es integrarnos”, señala Javier. “Organizamos cenas entre gente que estudia la misma carrera, con un hermano mayor y varios hermanos menores que estudian la misma carrera, para ir dándoles consejos y hacer que sea más fácil para estudiar”. La intención es crear vínculos que puedan mantenerse durante todo el curso y de ofrecer a quienes acaban de llegar una red de compañeros a la que recurrir desde el principio.
“Esta semana a tope”, resume Juan, otro de los organizadores, el ambiente de estos primeros días. Los nuevos residentes han llegado y ahora toca facilitar que se conozcan y encuentren su sitio dentro del colegio. “Estamos haciendo juegos para que se conozcan, los integramos en grupos”, explica.
La propuesta también busca que los recién llegados se familiaricen con la ciudad. “También queremos que conozcan Huesca, que es una ciudad preciosa y tienen de todo, y la universidad es genial”, apunta Juan.