La Unión Temporal de Empresas (UTE) Rover Infraestructuras, Construcciones Rubau, Vilor Infraestructuras y Obras Subterráneas ha sido adjudicataria propuesta por Adif para un tramo de tren de alta velocidad entre Burgos y Vitoria: el subtramo Piérnigas-Pancorbo, en la provincia de Burgos, por un montante de 306 millones de euros.
La cuestión apenas afectaría a Aragón de no ser porque, precisamente, Rover Infraestructuras forma parte de la UTE (junto a Aldesa) que ha quedado apeada de la construcción de la Variante de Sabiñánigo por sus discrepancias con el Ministerio de Transportes tras haber solicitado un modificado técnico, el número 3, antes de acometer la parte final de las obras. La falta de acuerdo motivó que se rompiera el contrato.
La UTE esgrimió que resultaba inviable la ejecución del último tramo de una variante adjudicada por 70,92 millones (sobre una licitación de 97,6 millones de euros). Era el modificado número 3 de este tramo de 8,6 kilómetros entre Sabiñánigo Este y Oeste del que el ministro Óscar Puente presumía el 21 de noviembre de 2024 en sus redes sociales de que "avanza a velocidad de crucero y ya está ejecutado en más de un 82%". El propio ministro, en la inauguración del tramo de autovía Huesca-Siétamo, aseguraba que la apertura de la variante de la capital del Alto Gállego era cuestión de meses.
Este tramo de la autovía tenía un plazo de ejecución de 40 meses, que cumplía en enero de 2023. Esto es, acumula ya 45 meses de retraso. Los dos primeros modificados ya elevaron el coste de la obra holgadamente por encima de los cien millones de euros y un tercero habría acrecentado entre un 30 y un 40 %. La UTE esgrimía que los estudios sobre los que presentaron su propuesta tenían errores estructurales importantes y se mostraba dispuesta a dejarla por la inviabilidad so pena de un grave déficit para las compañías.
La reacción de la sociedad civil con un manifiesto de más de cincuenta entidades para reclamar la reanudación tras la paralización a primeros de año y la falta de acuerdo motivó que el Gobierno ya advirtiera de las consecuencias con la ruptura del contrato con Rover-Aldesa, como recomendó Fernando Beltrán, delegado del Gobierno en Aragón. El propio PSOE del Alto Aragón calificó de "chantaje" la actitud de la UTE en un duro comunicado en el que se amparó en la reacción de todo el territorio.
Con la ruptura definitiva y con el año prácticamente vencido sin que haya habido movimiento en la Variante de Sabiñánigo, 45 meses de desfase temporal y los anuncios ministeriales derribados (en 2024 el ministro aseguraba en X que avanzaba a velocidad de crucero por estar ya ejecutado el 82 % (pese a que ya entonces sumaba más de 21 meses de demora), ha sorprendido el hecho de que Adif (adscrita al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible) haya confiado este contrato a Rover Infraestructuras después de los gruesos términos empleados en el final del contrato para la infraestructura oscense.
El contrato en Burgos un plazo de ejecución de 39 meses, dentro de la construcción de la plataforma de la línea de alta velocidad de la conexión Madrid-País Vasco-frontera francesa, dentro del tramo Burgos-Vitoria. Se ha impuesto a otras siete propuestas.