Huesca contará este año con un despliegue de seguridad sin precedentes para las fiestas de San Lorenzo. El dispositivo contará con 334 agentes de Policía Nacional, se reforzará con cámaras de videovigilancia y se prolongará desde el 7 hasta la mañana del 16 de agosto. Además, Policía Nacional y Policía Local vigilarán el cumplimiento de las órdenes de alejamiento impuestas a los menores investigados por las recientes agresiones registradas en Huesca.
Así se ha transmitido este lunes al término de la Junta de Seguridad de Huesca, que ha establecido medidas de coordinación entre las distintas administraciones y fuerzas y cuerpos de seguridad encargados de velar por el cívico desarrollo de los festejos. En la junta ha estado también presentes el delegado territorial del Gobierno de Aragón en Huesca, José Luis Moret, así como representantes de la Policía Local, la Policía Adscrita y la Guardia Civil.
El subdelegado del Gobierno en Huesca, Carlos Campo, ha destacado la coordinación entre todas las administraciones y ha informado de que la Policía Nacional realizará "la mayor puesta de miembros de Policía Nacional de la historia hasta ahora" en la capital oscense.
Campo ha agradecido el compromiso de todos los cuerpos y servicios que participarán en el operativo, desde Policía Nacional, Guardia Civil y el Subsector de Tráfico hasta la Unidad Adscrita de la Policía Nacional, Policía Local, Bomberos, Protección Civil, sanitarios y voluntarios. Todos ellos contribuirán a que las fiestas "se desarrollen con normalidad", ha señalado. El subdelegado ha hecho además un llamamiento a la responsabilidad individual y colectiva para disfrutar de unas fiestas "empáticas y con respeto hacia las personas, especialmente hacia las mujeres, con el objetivo de que San Lorenzo vuelva a ser un ejemplo en toda España".
La alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna, ha mostrado su satisfacción porque haya tenido respuesta la petición que trasladó al subdelegado de Gobierno "para reforzar Huesca tras los hechos que han ocurrido en nuestra ciudad y que habían derivado en cierta alarma social. Estoy contenta de ver que se va a hacer un despliegue de efectivos sin precedentes para las fiestas de Huesca", ha afirmado.
Orduna ha recordado que este año confluyen varios factores que incrementarán notablemente la presencia de visitantes, como el eclipse solar, la feria taurina y una programación con más de 300 actividades en once escenarios. Por ello, ha considerado imprescindible reforzar la presencia policial y de los distintos servicios de seguridad para garantizar la tranquilidad tanto de oscenses como de quienes lleguen a la ciudad.
En ese dispositivo participará la totalidad de la plantilla de la Policía Local, con todos sus vehículos operativos y la unidad canina desplegada en las calles. A ello se sumará un importante refuerzo tecnológico. Las veinte cámaras fijas instaladas por el Ayuntamiento se complementarán con cámaras móviles de la Policía Nacional, destinadas a cubrir zonas sin vigilancia permanente y a prevenir agresiones, peleas o comportamientos incívicos.
Orduna ha traslado un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía y ha señalado que "hay que divertirse, pero sobre todo respetar a los demás". Ha apuntado que quienes incumplan las normas de convivencia encontrarán "un despliegue sin precedentes en la ciudad de Huesca". También ha destacado la coordinación con la Guardia Civil, que reforzará la vigilancia en los accesos y salidas de la ciudad.
El comisario provincial de la Policía Nacional, Fernando Ascaso, ha detallado que el dispositivo estará integrado por 334 agentes de Policía Nacional, además de dos policías nacionales franceses, que colaborarán durante las fiestas. El refuerzo se realizará con efectivos desplazados desde Zaragoza pertenecientes a distintas unidades especializadas, como la Unidad de Intervención Policial (UIP), la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), el Grupo Operativo de Respuesta (GOR), guías caninos, Policía del Transporte, sistemas especiales y la Unidad Aérea.
También participarán los 33 agentes destinados habitualmente en el control fronterizo de Canfranc, junto con efectivos de Policía Judicial y Seguridad Ciudadana de Jaca. Ascaso ha subrayado que los 141 funcionarios de la plantilla de Huesca permanecerán disponibles durante todo el operativo, sin vacaciones, para garantizar la cobertura de todos los servicios.
El dispositivo comenzará antes de lo habitual, el día 7, y se prolongará hasta la mañana del 16 de agosto, ya que el final de las fiestas coincide este año en sábado. Además, la Policía Nacional reforzará específicamente la vigilancia durante el eclipse solar del 12 de agosto, con especial atención al parque tecnológico Walqa y a las actividades previstas en ese entorno.
La vigilancia aérea también crecerá respecto a ediciones anteriores. La Policía Nacional desplegará dos drones adicionales, que permitirán grabar y supervisar en tiempo real las principales celebraciones del día del cohete y del 10 de agosto. Paralelamente, se instalarán sistemas antidron durante los actos con mayor concentración de público para impedir vuelos no autorizados.
Respecto a las cámaras de vigilancia, Ascaso ha explicado que el número de dispositivos móviles dependerá de las necesidades detectadas durante las fiestas. El año pasado se instalaron una decena de cámaras adicionales, una cifra que podrá incrementarse si las circunstancias lo aconsejan.
El comisario ha recordado que los principales objetivos policiales serán garantizar el desarrollo seguro de las fiestas, preservar el orden público, prevenir agresiones, combatir el robo de teléfonos móviles -delito que en los últimos años ha estado protagonizado por grupos itinerantes especializados- y reforzar la lucha contra el tráfico de drogas,.
Preguntado por las recientes agresiones protagonizadas por menores en la ciudad, explicó que los cuatro casos registrados ya han sido esclarecidos y puestos a disposición de la Fiscalía de Menores. Actualmente, los implicados tienen impuestas órdenes de alejamiento sobre determinadas calles de Huesca "y tanto Policía Nacional como Policía Local conocen su identidad y si lo incumplen se va a actuar, y si realizan algún tipo de acto ilegal procederemos a identificarlos y en ese caso a detenernos", ha señalado.
Sobre este asunto, la alcaldesa se ha mostrado preocupada por "la sensación que había en la ciudad de Huesca de que pudiéramos tener cierta inseguridad", pero ha recordado que tanto la semifinal como la final del Mundial de Fútbol reunieron a unas 5.000 personas entre el interior y el exterior del Palacio de Congresos "sin que se produjera ningún incidente", lo que, a su juicio, demuestra que se trata de episodios aislados y que Huesca sigue siendo "una de las ciudades más seguras de España". Precisamente por la gran afluencia de visitantes prevista durante San Lorenzo, ha defendido el refuerzo de todos los efectivos de seguridad para que las fiestas transcurran con normalidad y para que "estos hechos traumáticos sean un caso aislado y, sobre todo, no vuelvan a repetirse".