El restaurante siciliano P’amuri, situado en la plaza Alfonso el Batallador, ha sufrido esta pasada noche daños en el interior del establecimiento después de que varias personas forzaran la puerta de acceso, utilizaran dos extintores dentro del local y se llevaran varias botellas de licor. El propietario del establecimiento, Salvador Maugueri, denuncia que el episodio se suma a una situación que se viene repitiendo desde el jueves y hasta el dominogo en esta plaza.
“Ya no podemos trabajar así”, se ha lamentado Maugueri, que explica que los responsables accedieron al restaurante tras forzar la puerta y, una vez dentro, vaciaron dos extintores. El polvo de los equipos, de color azul, ha quedado esparcido por todo el establecimiento, que ha tenido que afrontar además los daños ocasionados en el interior y el robo de varias botellas.
El propietario considera que lo ocurrido va más allá de un robo convencional. “Cuando la gente viene a robar, se dirige directamente a la caja. Eso lo han hecho después de los destrozos para llevarse unas monedas. Alguien que vaya a robar es muy difícil que entre en un restaurante. Sí, se llevan botellas de whisky, pero esto es un acto de vandalismo", ha apuntado.

Maugueri asegura que los daños sufridos esta madrugada forman parte de un problema que afecta de manera recurrente a la plaza, especialmente desde el jueves y durante todo el fin de semana. Habla de sillas y mesas que son rotas, pintadas en fachadas y comportamientos incívicos en los accesos a los establecimientos. “Nos mean delante de las puertas”, ha afirmado y ha señalado que en ocasiones los propios hosteleros tienen que acudir los sábados o domingos por la mañana para limpiar los restos que encuentran ante sus negocios.
Según ha señalado, el problema no se limita al P’ amuri. Maugueri asegura que los vecinos y otros establecimientos de la zona, como La Corralaza, Los Templarios, La Goyosa o La Esquina Latina, también viven con desesperanza esta situación y han sufrido daños, entre ellos roturas de cristales. Otro hostelero de la plaza explica que habitualmente tiene que limpiar restos de sangre de la fachada de su establecimiento.
Ante esta situación, los vecinos y hosteleros han trasladado sus quejas al Ayuntamiento y han hablado también con la Asociación de Hostelería y con la Policía, según explica Maugueri. Sin embargo, considera insuficiente la respuesta que han recibido hasta ahora. “Lo único que nos dicen es que pongamos cámaras. Esto no es una solución”, sostiene.

El propietario ha reclamado una mayor presencia policial en la zona. Ha recordado que años atrás solía haber un vehículo policial en las inmediaciones de plaza y ha considerado que esa vigilancia podía tener también un efecto preventivo. “Aquí no hay nadie. Estamos abandonados”, ha afirmado. Maugueri ha criticado asimismo que, cuando se producen daños y los establecimientos llaman a la Policía "para que vengan a ver, pero nada. Nos dicen que vayamos nosotros", para presentar la denuncia.
“Además del destrozo, debería perder una hora y media de tiempo para ir a hacer la denuncia, ¿para qué? Nadie hace nada. La denuncia se queda allí”, ha criticado. Asegura que esta situación acaba generando cansancio y frustración entre los vecinos y hosteleros afectados. “Uno después de la paciencia entra en la desesperación. Estoy cansado. Estamos cansados”, remarca.
Maugueri ha reclamado una respuesta que permita a los establecimientos desarrollar su actividad con normalidad, especialmente durante los fines de semana, que concentran buena parte de su actividad. “Nosotros esperamos el fin de semana para trabajar, tenemos unos compromisos que pagar”, ha señalado.

El propietario ha remarcado que lo ocurrido esta madrugada no debe entenderse como un hecho aislado, sino dentro de una problemática más amplia de convivencia y vandalismo que, según denuncia, afecta de forma reiterada a los establecimientos, vecinos y al mobiliario de la plaza Alfonso el Batallador. “Esto es que no es un hecho aislado”, ha concluido.