El incendio forestal de la Sierra de Alcubierre afronta las horas de mayor riesgo de la tarde, marcadas por el aumento de las temperaturas y el fortalecimiento del viento, unas condiciones que están provocando la reactivación de distintos puntos ya quemados, aunque se ha conseguido frenar el avance del incendio antes de que cruzara la carretera A-129, una circunstancia que habría complicado notablemente la extinción al permitir que las llamas alcanzaran una nueva masa forestal.
El director técnico de extinción del incendio de la Sierra de Alcubierre, Ángel Gari, ha explicado que este comportamiento del incendio era el previsto por los técnicos durante esta tarde y ha destacado que el dispositivo está respondiendo con rapidez para evitar que esos rebrotes deriven en nuevos frentes de avance. "Estamos en la hora más crítica. El calor y el viento hacen que se reactiven zonas quemadas, lo que nos genera problemas, pero era lo esperado a estas horas y lo estamos acometiendo bien", ha afirmado. "El operativo está bien organizado y llega muy deprisa a estos rebrotes, que podrían hacer que el incendio se escapara", ha añadido.
Pese a la incertidumbre que sigue marcando la evolución del fuego, Gari ha reconocido que la situación es, por el momento, más favorable que la registrada durante la tarde del miércoles, aunque ha advertido de que las condiciones meteorológicas pueden alterar el comportamiento del incendio en cualquier momento.
El vicepresidente del Gobierno de Aragón, Alejandro Nolasco, ha destacado que uno de los principales objetivos del operativo se ha cumplido durante la jornada al lograr frenar el avance del incendio para que no saltara la carretera A-129 y alcanzara una nueva masa forestal. Ha subrayado el esfuerzo del amplio dispositivo desplegado sobre el terreno, integrado por alrededor de 300 efectivos, y ha extendido ese agradecimiento a los agricultores y vecinos de la zona, "que están ayudando muchísimo".
Asimismo, ha actualizado el balance provisional del incendio y ha indicado que la superficie afectada asciende ya a unas 2.800 hectáreas y participan más de 425 personas en el operativo de extinción.
El consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública, Roberto Bermúdez de Castro, ha aportado tras la reunión de la mañana del Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi), la evolución del incendio de la Sierra de Alcubierre y del fuego declarado este pasado miércoles en La Fueva.
El consejero ha señalado que las condiciones nocturnas han permitido trabajar con mayor eficacia sobre el terreno. Como en las jornadas anteriores, el descenso de las temperaturas, el aumento de la humedad relativa -que ha rondado el 80 %- y la disminución del viento han reducido la intensidad del incendio y facilitado la intervención de las brigadas terrestres.
Sin embargo, la situación sigue siendo especialmente delicada en el sector 4, situado en el corazón de la Sierra de Alcubierre. "Sigue estando peligroso, sigue estando en clara evolución y sigue sin estar controlado", ha trasladado Bermúdez de Castro, pese al amplio despliegue de medios aéreos y terrestres movilizados por todas las administraciones.
El principal objetivo del operativo pasa ahora por evitar que las llamas salten la carretera A-129 que protege ese flanco. Más allá de ese punto se extiende una importante masa forestal que, según los responsables de extinción, supondría afrontar un nuevo gran incendio "y bastante grave". "Ahí es donde están trabajando la UME, las brigadas y todos los medios refrescando el terreno", ha explicado el consejero.
Bermúdez de Castro ha insistido en que la evolución del viento volverá a ser determinante durante las próximas horas. Las previsiones meteorológicas apuntan a una jornada similar a la del miércoles, aunque ligeramente más favorable por un descenso de la intensidad del viento, considerado el principal enemigo del operativo, aunque volverán a aumentar las temperaturas y descenderá la humedad.
Bermúdez de Castro ha recordado que las fuertes rachas registradas este viernes llegaron a obligar a retirar temporalmente a las brigadas forestales del sector más comprometido para garantizar su seguridad, una decisión adoptada por los técnicos ante el riesgo que suponía continuar trabajando en esas condiciones.
En cuanto a los núcleos de población, el consejero ha señalado que la situación permanece estable y ha agradecido nuevamente la colaboración de los agricultores, que continúan creando franjas de protección alrededor de granjas y localidades para dificultar el avance del fuego.
El incendio de la Sierra de Alcubierre afecta ya a unas 2.500 hectáreas, prácticamente en su totalidad de superficie forestal. Paralelamente, el Gobierno de Aragón mantiene desplegado otro operativo en el incendio declarado este viernes en La Fueva, que permanece perimetrado en unas 50 hectáreas. Aunque su evolución es, por el momento, mucho más favorable, el Ejecutivo autonómico sigue muy pendiente de ambos frentes.
El consejero ha insistido en que la prioridad es lograr que tanto el incendio de Alcubierre como el de La Fueva lleguen plenamente controlados antes del domingo, ante la previsión de una nueva ola de calor que podría dejar temperaturas de hasta 43 grados el lunes. "Estamos muy preocupados porque el lunes se anuncia otra ola de calor y tenemos que intentar por todos los medios que ambos incendios estén controlados", ha advertido.
Para ello, el dispositivo continuará reforzándose con medios procedentes de otras comunidades autónomas. A los recursos enviados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), la Unidad Militar de Emergencias (UME), la Comunidad Valenciana, Cataluña y Castilla y León se sumarán medios aéreos de Navarra, mientras el Gobierno de Aragón mantiene contactos con la Comunidad de Madrid y Castilla-La Mancha para ampliar, si fuera necesario, el operativo.
Bermúdez de Castro ha subrayado que el esfuerzo de coordinación está siendo "extraordinario", aunque ha reconocido que el elevado número de incendios activos en el norte de España y el cansancio acumulado de los equipos hace que la situación sea complicad. En este sentido, ha vuelto a hacer un llamamiento a la prudencia a la ciudadanía para evitar cualquier conducta que pueda originar nuevos fuegos.

El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, ha visitado este jueves el Puesto de Mando Avanzado instalado en Leciñena para conocer sobre el terreno la evolución del incendio de la Sierra de Alcubierre y trasladar el respaldo del Ejecutivo autonómico a los equipos que participan en las labores de extinción. Tras recorrer la zona afectada, ha agradecido el trabajo que están desarrollando los efectivos de todas las administraciones y ha destacado la colaboración que está recibiendo el operativo.
Azcón ha reconocido el esfuerzo de los medios de Infoar, de la Unidad Militar de Emergencias (UME), del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), de las comunidades autónomas que han enviado recursos y del resto de servicios implicados. "Están haciendo un trabajo excepcional", ha afirmado.

El presidente también ha querido poner en valor la implicación de los vecinos de la zona. Ha agradecido el apoyo de los voluntarios de los municipios próximos al incendio, " que se están preocupando de que ese personal de incendios esté lo mejor atendido posible", así como el papel que desempeñan los agricultores con sus tractores, siguiendo las indicaciones de la dirección de extinción para abrir franjas de protección y dificultar el avance de las llamas. "Una vez más se está demostrando la solidaridad que caracteriza a los aragoneses", ha señalado.
Respecto a la evolución del incendio, Azcón ha indicado que la situación es mejor que la registrada durante la jornada del miércoles, aunque ha advertido de que todavía es pronto para hacer una valoración optimista. Según ha explicado, el incendio permanece en fase de perimetración y el objetivo sigue siendo evitar que continúe avanzando. "El incendio no está controlado", ha subrayado y ha insistido en que las próximas horas volverán a ser decisivas.
En este sentido, ha señalado que la evolución dependerá en gran medida de las condiciones meteorológicas, especialmente del comportamiento del viento durante la tarde. Ha recordado que los técnicos confían en una franja horaria entre las 16.00 y las 19.00 que podría favorecer el trabajo del operativo, aunque ha advertido de que cualquier cambio en el viento podría volver a complicar la situación. "La perspectiva puede ser mucho más favorable o podemos estar otra vez extraordinariamente preocupados", ha reconocido.
Pese a la magnitud del incendio, el presidente ha transmitido un mensaje de relativa tranquilidad respecto a los núcleos habitados al asegurar que no existe en este momento una preocupación especial por posibles afecciones a poblaciones.
Tras su visita a Leciñena, Azcón se va a desplazar al incendio declarado en La Fueva, donde la evolución resulta, por ahora, más favorable. Según ha explicado, las últimas informaciones sitúan la superficie afectada en unas 40 hectáreas y apuntan a una mejora de la situación, pese a las dificultades que presenta el terreno. "Las noticias que nos están llegando son algo más optimistas", ha señalado. También ha recordado que el relieve montañoso y la presencia de barrancos complicaron desde el inicio las labores de extinción, pero ha confiado en que esa evolución positiva pueda mantenerse durante las próximas horas.
MEDIOS DESPLEGADOS ESTE JUEVES
Más de 425 efectivos participan este jueves en el amplio dispositivo desplegado para combatir el incendio forestal de la Sierra de Alcubierre, en un operativo coordinado por el Gobierno de Aragón que reúne medios autonómicos, estatales y de varias comunidades autónomas.
El operativo de Infoar está dirigido por un director técnico de extinción, apoyado por dos técnicos del Grupo de Apoyo al Director de Extinción (GADEX). Sobre el terreno trabajan seis autobombas, siete cuadrillas terrestres y cinco brigadas helitransportadas, respaldadas por un importante dispositivo aéreo formado por cinco helicópteros ligeros, dos helicópteros medianos y un helicóptero de coordinación. El dispositivo se completa con el Puesto de Mando Avanzado, desde el que se dirigen las labores de extinción.
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) mantiene movilizados la Brigada de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) de Daroca, un helicóptero bombardero con base en Plasencia del Monte y varios aviones anfibios FOCA.
A estos recursos se suman medios aéreos enviados por otras comunidades autónomas, entre ellos un helicóptero bombardero de Navarra, otro de la Generalitat de Cataluña, un avión anfibio y un helicóptero con brigada helitransportada desplazados desde Peralveche (Guadalajara), así como un helicóptero ligero de la Comunidad de Madrid.
La Unidad Militar de Emergencias (UME) mantiene desplegadas tres secciones, con alrededor de 130 efectivos, además de dos bulldozer, doce autobombas y un equipo sanitario.
El dispositivo cuenta también con el apoyo de la Diputación Provincial de Zaragoza, que participa con tres dotaciones, dos autobombas forestales, dos camiones nodriza y un mando, mientras que Protección Civil aporta un vehículo del Puesto de Mando Avanzado, dos todoterrenos y dos máquinas de maquinaria pesada desplazadas desde Zaragoza y Huesca.
El operativo se completa con efectivos de la Guardia Civil y de la Policía Autonómica, que continúan colaborando en las labores de seguridad, control de accesos y apoyo a la emergencia.