La Catedral de Huesca ha acogido este jueves el XXXI Concierto de Navidad del Campus de Huesca de la Universidad de Zaragoza, una cita consolidada en la agenda cultural oscense de estas fechas que ha reunido a una amplia asistencia. El recital, organizado por el Campus de Huesca, ha tenido como protagonista a la Coral Oscense, dirigida por Elisa Betrán, y se ha desarrollado en un ambiente solemne, acorde con el espacio y la tradición del evento.
El concierto ha comenzado a las 20.00 horas y ha contado con la presencia de representantes universitarios e institucionales, entre ellos la vicerrectora del Campus de Huesca, Marta Liesa, el subdelegado del Gobierno en Huesca, Carlos Campo, la vicepresidenta de la Diputación Provincial de Huesca, Celsa Rufas, y los concejales del Ayuntamiento de Huesca Guillermo Gómez, Leopoldo Carranza y Silvia Salazar, además de decanos y profesionales de la Universidad de Zaragoza.
El programa se ha abierto con fragmentos del oratorio Saúl, de Georg Friedrich Händel, estrenado en 1739 y compuesto con libreto de Charles Jennens. En esta primera parte han intervenido como solistas Bárbara Acín, Carmen Fillat, Julio Abió y Jesús Pelet, con el acompañamiento al órgano de Enrique Escartín, aportando riqueza vocal y profundidad musical a la interpretación.
La segunda obra interpretada ha sido el Salmo 98, Singet dem Herrn ein neues Lied, de Félix Mendelssohn (1809-1847), una pieza representativa del repertorio coral romántico que ha permitido lucir la homogeneidad y el equilibrio sonoro de la Coral Oscense bajo la dirección de Betrán.
El recital se ha cerrado con dos composiciones vinculadas al repertorio navideño, Christmas Lullaby, escrita en 1989 por el compositor británico John Rutter, y el clásico Adeste Fideles, en la versión del director inglés David Willcocks, que ha puesto el broche final a la velada con una respuesta muy cálida del público.