Cancionistas es el nuevo ciclo cultural del Ayuntamiento de Huesca, que propone acercarse a la creación musical desde dos perspectivas: la de quienes escriben e interpretan canciones y la de quienes quieren descubrir cómo nacen.
La iniciativa, impulsada por el área de Cultura y comisariada por el músico oscense Javier Almazán, conocido artísticamente como Copiloto, incluye cuatro conciertos en la sala Genius y cinco talleres de creatividad y escritura de canciones destinados a estudiantes. La programación se desarrollará entre el 13 de noviembre y el 2 de diciembre y reunirá a artistas de diferentes procedencias y estilos, junto a propuestas vinculadas al panorama musical aragonés y oscense.
En la presentación de esta nueva propuesrta este viernes, la concejala de Cultura, Sonia Latre, ha explicado que el ciclo nace con la intención de dar protagonismo "a la canción, a quienes la escriben y la componen y a todo lo que hay detrás de ese proceso creativo". Una canción, ha señalado, "es mucho más que una melodía, es una historia, una emoción, una experiencia que alguien transforma en música y que después llega a otras personas".
Latre ha destacado también la vertiente educativa del proyecto, que busca que "los jóvenes no sean solamente espectadores de la cultura, sino que puedan convertirse también en protagonistas de ella", ha afirmado. Los talleres permitirán trabajar la escritura de letras, la construcción de melodías y la expresión de inquietudes y experiencias personales a través de la música.
CUATRO CONCIERTOS PARA ACERCARSE A LA CANCIÓN
Javier Almazán ha explicado que la propuesta busca reunir a artistas que sitúan la canción en el centro de su trabajo, más allá de las etiquetas musicales. Ha precisado que el concepto de cancionista no excluye a los cantautores, pero con varias particularidades.
"Son artistas que se basan en la canción como expresión artística y, más allá de los géneros, se concentran en la interpretación, en la personalidad artística, en tener una voz particular y en cómo se cuentan esas historias más allá de un género con unas reglas más estrictas que podría ser el género cantautor. Al poner la canción como el centro absoluto de todo, no tiene inconveniente en interpretar canciones que no son suyas", ha explicado el músico.
Los conciertos tendrán lugar en la sala Genius y Almazán ha buscado que las actuaciones permitan observar a los músicos en un formato lo más desnudo posible, sin grandes arreglos ni acompañamientos que oculten el proceso interpretativo. "Será como si el público pudiera esconderse y mirar por un agujerito cómo trabaja un cancionista en su casa", ha descrito.
"Esa es la idea y son los conciertos que a mí me gustan. Buscar otra vez lo real, buscar la madera y el metal y los callos en los dedos si tocas la guitarra. Buscar algo muy orgánico, esa forma de crear que es la que más me interesa en estos momentos y la que la que pretendemos mostrar con este con este ciclo", ha abundado.

El programa comenzará el 13 de noviembre con María Rodés, artista barcelonesa de trayectoria consolidada y marcada personalidad lírica. Almazán ha recordado su trabajo María canta copla, publicado en 2014. "Tiene una trayectoria muy larga, un estilo muy lírico y muy muy delicado, con unas producciones muy muy cuidadas y a la vez arriesgadas hasta tal punto que se fijó en ella el mismísimo David Byrne, de Talking Heads, y se la llevó a tocar con él Meltdown Festival de Londres. Va a merecer mucho la pena ver a María Rodés. Acaba de sacar Lo que me pasa en el que cuenta con colaboraciones de artistas como La Bien Querida y Soleá Morente.
El 20 de noviembre será el turno de Irene Mezcal, compositora, cantante y guitarrista que también ejerce como profesora de guitarra en la localidad turolense de Aliaga. Su trabajo está vinculado al flamenco y la fusión musical, y participa en distintos proyectos, entre ellos Komando Komare y Bulo de Bolera. "Trabaja mucho en la fusión y el flamenco. Está en varios proyectos y es una apuesta muy interesante", ha señalado.
La tercera actuación llegará el 25 de noviembre con Lorena Álvarez, a quien Almazán ha definido como un verso libre dentro del panorama musical español. Su propuesta combina elementos de la música folclórica y tradicional con sonidos contemporáneos, una relación que también ha explorado en su colaboración con los Rondadores de Val d'Echo. "La tradición y la actualidad pueden ir de la mano y Lorena así lo atestigua. Tiene canciones increíbles, como Insoportable o Si tú eres mi hombre. La canción va a estar en el centro de ese concierto", ha apuntado Almazán.
El ciclo concluirá el 2 de diciembre con EN, un proyecto musical de Carlos Aquilué, artista e ilustrador oscense conocido también por su participación en grupos como Kiev cuando nieva y Will Spector y los Fatus. Almazán ha destacado que este proyecto de Aquilué "es muy delicado y es una forma diferente de hacer canciones. Cuando vayamos a ese concierto veremos cómo Carlos consigue crear unas atmósferas en las que te va rodeando y te va llevando, te va llevando y estás encantado de escuchar estas canciones", ha transmitido.
CINCO TALLERES PARA TRABAJAR LA CREATIVIDAD
La segunda parte de Cancionistas se desarrollará en centros educativos y tendrá como eje la creatividad, más allá de la composición musical. Almazán ha explicado que las canciones funcionan como una herramienta para que los estudiantes descubran sus propias capacidades creativas, aunque sus intereses artísticos se encuentren en otros ámbitos.
"Hay algunos que prefieren escribir, hay otros que prefieren pintar. Yo lo hago en canciones, pero no deja de ser un vehículo para que ellos conozcan cómo funciona el cerebro creativo y cómo pueden potenciar su creatividad", ha señalado. En los talleres participan también jóvenes que escriben cuentos, relatos o poesía, materiales que pueden constituir el punto de partida para una canción.
El músico ha incidido en la importancia de esta experiencia durante la adolescencia y la juventud, etapas en las que se construyen la identidad y la autoestima y comienzan a definirse las vocaciones artísticas. Por eso, el trabajo no se limitará a cuestiones técnicas, como la estructura de una canción o la escritura de letras, sino que abordará también la gestión de las emociones, las expectativas y la frustración. "Se intenta hacer un trabajo también a nivel emocional, que está asociado con la creatividad, que es la gestión de las expectativas, sobre todo la gestión de la frustración. Gestionar esa necesidad que tenemos todos de la aprobación de los otros, qué pasará si no soy bueno en esto... Estos pensamientos limitantes también se trabajan, aparte de todo lo que tiene que ver la canción, la estructura de la canción, las letras, cómo funcionan las letras", ha explicado.
Entre sus propuestas, Almazán ha defendido la necesidad de recuperar el aburrimiento como espacio para desarrollar la imaginación. "Reivindico el aburrimiento y el no estar conectados a algo todo el rato, y reivindico el aburrimiento como un viaje, como un túnel, les pongo el ejemplo del túnel del Somport, que es larguísimo, pero lo que te espera al final realmente merece la pena", ha señalado.
También anima a los jóvenes a alejarse durante un tiempo de las pantallas y a perder el miedo a estar consigo mismos. "Que dejen de lado estos comportamientos evasivos de no estar donde tienen que estar, porque es la única manera de crear. No habría cuadros, no habría obras de teatro y no habría nada si hubiéramos estado todos solamente mirando el móvil", ha comentado.
"Y también suelo dar salida a preguntas que me hacen como tengo una idea de una melodía, cómo lo puedo hacer, cómo es posible que haga una canción si no sé tocar ningún instrumento, si no sé escribir música", ha añadido.
Los cinco talleres se impartirán en la Escuela de Arte de Huesca, el 13 de noviembre; el Art Lab, el 14 de noviembre; el Instituto Ramón y Cajal, el 20 de noviembre, y el IES Lucas Mallada, el 25 de noviembre.
Almazán ha señalado que en su experiencia profesional, cuando dice que es oscense, la gente le pregunta: "¿Qué pasa en Huesca? ¿Qué os dan para desayunar allí?". El músico atribuye esa sorpresa a la intensa actividad cultural de la ciudad, que, a su juicio, destaca por la cantidad de propuestas que genera en relación con su tamaño. "Yo les digo que Huesca es un referente de cultura", ha afirmado. Para el músico, Cancionistas es también una forma de dar espacio y visibilidad a esa creatividad y a quienes encuentran en la canción su medio de expresión.