El Auditorio Carlos Saura del Palacio de Congresos de Huesca ha completado su aforo este domingo en la segunda sesión de la gala de fin de curso de Elenco Escuela de Danza, celebrada a partir de las 19.00 horas. Tras el casi lleno registrado en la función de primera hora de la tarde, la escuela ha vuelto a congregar a un numeroso público formado por familiares, amigos y seguidores de la danza para disfrutar de un espectáculo centrado en las coreografías urbanas y en la evolución personal del alumnado a lo largo del curso.
La presentación ha corrido nuevamente a cargo de Cristina Galino, quien ha dado la bienvenida a los asistentes recordando que la cita no suponía únicamente el cierre de una temporada académica, sino también una oportunidad para reconocer todo lo vivido durante meses de trabajo, ensayos, aprendizajes y emociones compartidas.
La conductora del acto ha destacado el papel fundamental de las familias en el recorrido formativo de los bailarines. Según ha señalado, su apoyo cotidiano, su presencia constante en los ensayos y la confianza depositada en los alumnos forman parte de un proceso que trasciende el escenario y que también merece ser reconocido en una jornada tan especial.
Galino ha tenido asimismo palabras de agradecimiento para el equipo docente de la escuela, cuya labor, ha explicado, permite que Elenco sea mucho más que un espacio de aprendizaje técnico. A su juicio, la danza se convierte también en una herramienta para fomentar la seguridad personal, la creatividad, la expresión artística y el crecimiento individual de cada participante.

Al igual que en la primera sesión, el espectáculo ha estado vertebrado por una reflexión sobre el paso del tiempo. La presentadora ha recordado que los pequeños avances acumulados durante meses terminan transformándose en logros visibles y que cada ensayo, cada esfuerzo y cada reto superado dejan una huella duradera en quienes participan en la actividad.
La diferencia respecto a la función anterior ha residido en el protagonismo de la danza urbana, eje principal de una segunda gala caracterizada por el dinamismo, la energía y la diversidad de estilos. Las distintas coreografías han permitido mostrar el trabajo desarrollado durante el curso por grupos de diferentes edades y niveles, cada uno con su propia personalidad y forma de entender el movimiento.
Desde los primeros números, el público ha respondido con entusiasmo a unas actuaciones marcadas por la intensidad rítmica, la coordinación grupal y la puesta en escena. La sucesión de propuestas ha evidenciado la evolución técnica del alumnado y la variedad de registros presentes en la escuela.

Uno de los momentos destacados de la velada ha llegado cuando la organización ha querido reconocer públicamente a varios grupos que durante el curso han representado a la escuela en competiciones celebradas en Zaragoza. Cristina Galino ha recordado el esfuerzo realizado por los bailarines y ha subrayado que las horas de ensayo han tenido recompensa en certámenes como Wakanda, el campeonato de primavera y el Championship Zaragoza, donde los alumnos han obtenido resultados que reflejan el trabajo desarrollado durante toda la temporada.
La presentadora ha destacado igualmente el papel de Oski, profesor y responsable de buena parte de las propuestas urbanas, a quien ha atribuido una labor que va más allá de la enseñanza técnica, actuando como guía, referente y fuente de motivación para los jóvenes bailarines.
La segunda parte del espectáculo ha incorporado además una dimensión narrativa mediante la pieza 'El tiempo en tus manos', definida como un viaje emocional a través de los recuerdos, las decisiones y los sueños que acompañan a cada persona a lo largo de su vida. La propuesta ha reforzado el mensaje central de la gala: la importancia de valorar el camino recorrido y las experiencias que contribuyen a construir la identidad de cada individuo.
Dentro de ese recorrido temporal, una voz en off introducía la historia de Carmen y el hallazgo de una antigua revista de la alta sociedad londinense del siglo XIX, recurso que sirvió como puente hacia el desenlace del espectáculo.
Y precisamente ese cierre ha sido uno de los momentos más celebrados de la noche. La gala ha concluido con una evocación del universo de los Bridgerton, la popular serie ambientada en la aristocracia británica, que ha trasladado al escenario una atmósfera inspirada en los bailes, la elegancia y la estética de la Inglaterra decimonónica. El guiño final ha conectado con el hilo conductor del tiempo que había recorrido toda la función y ha arrancado una cálida respuesta del público.

Antes de la despedida, la escuela ha agradecido la implicación de Sandra Galino, Marta Torralba, Oski, Carmen, Hugo e India, así como el trabajo audiovisual de Loreto Herce y la colaboración de María Bitrian con los grupos más pequeños.
La sesión ha concluido con una larga ovación dedicada al conjunto del alumnado, auténtico protagonista de una jornada que ha permitido exhibir el resultado de un año de aprendizaje, dedicación y pasión por la danza. Con el auditorio completamente lleno y un público entregado de principio a fin, Elenco ha vuelto a convertir su gala de fin de curso en una celebración colectiva del talento, la constancia y el crecimiento artístico.