El Auditorio Carlos Saura del Palacio de Congresos de Huesca ha rozado el lleno este domingo en la primera de las dos galas de fin de curso organizadas por Elenco Escuela de Danza, una propuesta que ha reunido a alumnado de distintas edades y disciplinas en torno a un mismo relato: el paso del tiempo y la huella que deja en las personas.
La sesión, celebrada a partir de las 16.30 horas, ha estado presentada por Cristina Galino, quien ha planteado el espectáculo como una reflexión sobre el crecimiento, los aprendizajes y las experiencias acumuladas a lo largo de la vida. Ante un auditorio repleto de familiares y amigos, ha recordado que bailar es mucho más que adquirir una técnica, ya que implica constancia, esfuerzo, confianza y evolución personal.
La gala se ha construido como un viaje cronológico a través de diferentes etapas de la historia, utilizando la danza para trasladar al público desde los orígenes de la humanidad hasta el mundo contemporáneo. Cada bloque coreográfico ha representado una época distinta, permitiendo contemplar la evolución de las sociedades, las formas de expresión artística y las maneras de relacionarse a lo largo de los siglos.

El recorrido ha comenzado en la Prehistoria, evocando los primeros grupos humanos mediante movimientos inspirados en la naturaleza y la vida comunitaria. A continuación, el espectáculo se ha trasladado al Antiguo Egipto, con referencias visuales y coreográficas que recordaban la solemnidad y el simbolismo de una de las civilizaciones más influyentes de la historia.
La siguiente parada ha sido la Grecia clásica, donde la armonía, la belleza y el ideal estético han servido de inspiración para las interpretaciones del alumnado. Posteriormente, el escenario se ha transformado para adentrarse en la Roma imperial, mostrando una nueva etapa del desarrollo histórico a través del movimiento y la puesta en escena.
El viaje temporal ha continuado con la Edad Media, representada mediante coreografías que evocaban un periodo marcado por las tradiciones, los castillos y la vida cortesana. Después ha llegado el turno del Renacimiento, etapa asociada al redescubrimiento del arte, el conocimiento y la creatividad, aspectos que han encontrado reflejo en las distintas piezas interpretadas.
Uno de los cambios más destacados de la tarde ha conducido al público hasta el Romanticismo, donde las emociones y los sentimientos han adquirido un protagonismo especial. Las coreografías de este bloque han apostado por una mayor expresividad, conectando con el carácter apasionado de aquel movimiento cultural.
La historia ha avanzado después hacia los inicios del siglo XX con una parada en la época del Charlestón, que ha aportado dinamismo, ritmo y una estética completamente diferente a la vista en los cuadros anteriores. Los cambios de vestuario, música y estilo han permitido apreciar la transformación social y cultural de aquellos años.
La siguiente etapa ha estado dedicada al rock, con propuestas llenas de energía que han arrancado numerosos aplausos entre los asistentes. La fuerza de la música y la intensidad de las interpretaciones han marcado uno de los momentos más animados de la sesión.
Finalmente, el espectáculo ha desembocado en la actualidad, cerrando un recorrido que ha atravesado miles de años de historia mediante el lenguaje universal de la danza. Este último bloque ha servido para conectar pasado y presente, recordando cómo cada generación hereda parte de lo vivido por las anteriores.

Entre las distintas escenas se han combinado actuaciones de danza clásica, contemporánea, kizomba y bachata, reflejando la diversidad formativa de la escuela. Las alumnas más pequeñas compartieron protagonismo con estudiantes de niveles avanzados y con grupos de adultos, ofreciendo una imagen coral de la actividad desarrollada durante el curso.
Uno de los momentos centrales de la función ha sido la pieza 'El tiempo en tus manos', presentada como un viaje emocional por los recuerdos, las decisiones y los sueños que acompañan a cada persona. La propuesta ha reforzado la idea que ha vertebrado toda la gala: el tiempo como elemento capaz de modelar identidades, transformar experiencias y construir historias personales.
En el tramo final, Cristina Galino ha agradecido la implicación de las familias, cuya presencia ha acompañado al alumnado durante meses de ensayos y preparación. También ha reconocido la labor de las profesoras de danza clásica y contemporánea, Cristina Hernández y Sandra Galino, así como la de Daniel García, profesor de kizomba, y Carles, responsable de bachata.
El reconocimiento se ha extendido igualmente a Carmen, Hugo e India, participantes en distintos momentos de la gala, y a Loreto Herce, encargada del apartado audiovisual que ha acompañado el desarrollo del espectáculo.
La sesión ha concluido con la salida al escenario de todo el alumnado participante, recibido con una prolongada ovación por parte de un público que prácticamente llenaba el recinto. El aplauso final ha servido para poner el broche a una tarde en la que la danza se ha convertido en una herramienta para viajar por la historia y reflexionar sobre el paso del tiempo, tema que ha articulado de principio a fin esta primera gala de fin de curso de Elenco.
