Monzón abrió este viernes el XXXV Festival Internacional en el Camino de Santiago y Huesca ha tomado este sábado el relevo con el concierto de Melania Olcina y Sara Águeda en el salón de actos de la Diputación Provincial de Huesca, segunda cita de un certamen que durante el próximo mes recorrerá catorce localidades de la provincia bajo el lema "Caminos en la mar", dedicado este año al patrimonio musical de la Corona de Aragón.
La trigésimo quinta edición del festival, organizada por la Diputación Provincial de Huesca, volverá a convertir iglesias, monasterios, catedrales y otros espacios patrimoniales del Alto Aragón en escenarios para la música histórica. Hasta el próximo 30 de agosto, la programación llegará a Jaca, Canfranc, Villanúa, Castiello de Jaca, Santa Cruz de la Serós, Santa Cilia, Bailo, Berdún, Hecho, Siresa, Monzón, Tamarite de Litera, Bolea y Huesca, reuniendo a algunas de las formaciones más destacadas del panorama nacional e internacional especializadas en la interpretación de música antigua.
El festival levantó el telón el viernes en la Catedral de Santa María del Romeral de Monzón, donde el ensemble Eloqventia, dirigido por el flautista Alejandro Villar, presentó Ecos templarios, un concierto concebido expresamente para esta edición del certamen. La formación propuso un recorrido por el universo sonoro de la Orden del Temple, alternando música de tradición cristiana y oriental en una propuesta que trasladó al público a la época de las cruzadas.
El programa reunió algunas de las piezas más representativas del repertorio medieval, entre ellas el histórico Non nobis, Domine, considerado tradicionalmente el himno de la Orden del Temple, además de composiciones del Llibre Vermell de Montserrat, estampidas procedentes del Chansonnier du Roi de Paris y del Códice Toscano 29987, conservado en la biblioteca del Museo Británico, así como una moaxaja andalusí. El concierto recuperó también obras de trovadores como Marcabrú, Walther von der Vogelweide o Ricardo Corazón de León, figuras cuya música volvió a sonar siglos después en un espacio especialmente vinculado a la historia templaria.
Uno de los aspectos más destacados de la actuación fue la cuidada recreación sonora. Eloqventia interpretó el repertorio utilizando más de una veintena de instrumentos de viento, cuerda y percusión, todos ellos reproducciones de modelos medievales y renacentistas, junto a la voz del contratenor Gabriel Díaz, una combinación que constituye una de las señas de identidad de la formación.
Durante la presentación del concierto, Alejandro Villar defendió la importancia de recuperar el patrimonio musical español y valoró la decisión del festival de dedicar esta edición a la Corona de Aragón. El director de Eloqventia subrayó que iniciativas como esta permiten acercar al público un repertorio todavía poco conocido y poner en valor el trabajo de investigadores e intérpretes especializados en música medieval.
Tras esa primera cita, el festival se trasladó este sábado a la capital oscense, donde el salón de actos de la Diputación Provincial de Huesca acogió el espectáculo Tactus, protagonizado por la arpista Melania Olcina y la bailarina Sara Águeda. La propuesta, incluida dentro del Pórtico Laurentino, planteó un diálogo entre la música y la danza contemporánea, ofreciendo una visión distinta de la programación del festival antes de que este continúe su recorrido por el territorio.
La programación proseguirá este domingo, a las 20.00 horas, en la Colegiata de Bolea, con la actuación de Capella de Ministrers, dirigida por Carles Magraner. La formación valenciana presentará Alegoría del amor, un programa construido a partir del Cancionero de Upsala, una de las grandes recopilaciones de la música renacentista española.
El concierto reunirá villancicos amorosos y cantos de órgano recopilados en la corte de Fernando de Aragón, duque de Calabria, y publicados en Venecia en 1556 por Girolamo Scotto. El repertorio recorrerá composiciones para distintas formaciones vocales junto a piezas instrumentales que muestran la riqueza musical del Renacimiento hispánico y la diversidad de formas con las que la música expresaba el amor en aquella época.
Sobre el escenario actuarán Beatriz Lafont, a la guitarra renacentista y la voz; Robert Cases, con la viola de mano; y Carles Magraner y Fernando Marín, ambos a la viola de arco. El conjunto ofrecerá una interpretación con instrumentos históricos que busca acercar al público la sonoridad original de estas composiciones.
El Festival Internacional en el Camino de Santiago continuará durante todo el mes de agosto con una programación que volverá a combinar conciertos, patrimonio y recuperación del legado musical vinculado al itinerario jacobeo. Integrado en FestClásica, la Asociación Española de Festivales de Música Clásica, el certamen mantiene su apuesta por convertir la provincia de Huesca en un referente nacional para la difusión de la música antigua y el descubrimiento de repertorios poco habituales en los circuitos convencionales.