Diosas Fest ha encontrado en el humor una de las formas más directas de acercarse al público. Minerva Arbués, Irene Alquézar y Yolanda Blanco protagonizaron este sábado en la Plaza de Toros de Huesca el bloque de Stand Up, una sucesión de monólogos en la que las tres cómicas aragonesas llevaron al escenario la ironía, la experiencia cotidiana y una mirada abiertamente feminista.
Yolanda Blanco fue la encargada de abrir la sesión y de conducir el bloque de humor. Después tomó el relevo Minerva Arbués, que conectó de inmediato con el público al advertir que "a partir de los 45 beber vino es como practicar un deporte de riesgo". Después construyó su particular decálogo de la "señora borracha mayor", en el que tuvieron cabida el cuerpo, la edad, la menopausia y esas pequeñas situaciones domésticas que terminaron convertidas en material para el escenario.
Entre ellas apareció el llamado "entreteto", ese espacio donde podían acabar objetos tan inesperados como "250 gramos de jamón de York envasados al vacío"; el abanico convertido en herramienta imprescindible para las "señoras diosas"; o los sonidos involuntarios que acompañaban al paso de los años, desde el "ay" al levantarse hasta el "uy" con palmada incluida. Arbués también dirigió el foco hacia la relación de las mujeres con su propia figura y planteó al público una pregunta: "¿Cuántas empresas se vendrían abajo si un día las mujeres nos despertásemos amando nuestros cuerpos?".

Su intervención terminó con un reconocimiento a las mujeres mayores de 40 años y a su relación con la cultura, antes de que Yolanda Blanco recogiera de nuevo el micrófono para preparar el relevo y dar el paso de una "diosa ejeana", en referencia a Minerva Arbués, a una "diosa zaragozana que tiene nombre griego", llamada Irene Alquézar, de quien destacó su talento y presencia escénica, así como su participación en tres proyectos teatrales.
Alquézar entró en escena dispuesta a desmontar la presentación desde el primer momento. "No quiero contradecir a Yoli, pero tengo que decir que yo no soy una diosa", señaló, antes de convertir precisamente esa idea en materia de humor. Su monólogo se apoyó en la autoironía, desde la imagen ante el espejo sin sujetador hasta las rutinas de cuidado facial, las compras en el supermercado o su afición por guardar bolsas.

Explicó cómo se había visto ante el espejo y, al comprobar que los pezones caían y que se le había instalado "una guitarra española en la frente", decidió apagar la luz y definirse como "la primera escultura de una diosa española al natural".
También bromeó con los anuncios de los bancos que ofrecían entradas para conciertos previstos dentro de un año, cuando, según explicó, ni siquiera sabía dónde estaría al día siguiente. El cierre dejó una puerta abierta al próximo Diosas fest, con su deseo de regresar para "celebrar de nuevo este pedazo de festival".
Tras la actuación, Blanco volvió al escenario para felicitar a sus compañeras y recordar algunas de sus próximas citas. Irene Alquézar actuará en noviembre, diciembre y enero en el Teatro del Mercado, mientras que Minerva Arbués llevará Mea culpa a la sala Bendita Ruina de Huesca el día 28 a las 23:30, dentro de la Feria Internacional de Teatro y Danza.
Antes del humor llegó Nahas, de Full Time Company, un espectáculo de danza contemporánea dirigido por el coreógrafo francés Fabian Thomé e interpretado por Itzel Vela y Marina Alonso. La pieza exploró el cuerpo, la emoción y el movimiento.

DEL HUMOR AL ROCK DE MEMENTO
Antes de este espectáculo de humor, DJ Luna Roja, fue la responsable de poner música, así como cuando fue preciso durante los cambios de escenario. Su propuesta fue recorriendo diversos géneros, electrónica, techno, breakbeat, funk y músicas del mundo.
Yolanda Blanco presentó a Erin Memento como "una del rock maño". La artista zaragozana llevó al escenario un repertorio construido entre la capital aragonesa, California y Ciudad de México. El festival la había anunciado como una de las voces españolas emergentes de este estilo musical, con una propuesta marcada por la personalidad y la fuerza escénica.
Después fue el turno de La Poison. El trío francés ocupó el escenario para presentar una combinación de electro-punk retrofuturista, música y performance, acompañada por una identidad visual propia.

Y llegó el turno de Ruth, la banda de Ruth Lorenzo, que presentó su álbum, Black Sheep con el que la cantante vuelve a los orígenes. Una voz arrolladora para defender el querer ser una ‘oveja negra’ y una banda, formada por junto a Nando Robles, David Lozano, Sergio Bernal y Ricardo Ruiz. Además de interpretar los temas de su álbum, la banda tocó uno de los temas que incluirá en él, Animal Instinct.
Después, Barbara Gartland tomó el relevo. La DJ, vinculada a la escena alternativa española, planteó una sesión que atravesó corrientes como la electrónica, afrobeat, funk, jazz, ritmos latinos y músicas de distintos lugares del mundo.
MERCADO DE ARTESANÍA
Otro de los espacios lo constituye el Mercado de Creadoras, que ha reunido a seis proyectos de cerámica -Ritual Barro y Cámbrica-, joyería -Maite Benito-, ilustración -Vanesa Soto-, bisutería -Sara Santana- y complementos -Mapiuska-. Sus tittulares coinciden en que no hay muchos espacios para las mujeres "y está genial que se les dé más prioridad”, opina María Teresa Benito, creadora de joyas de piedras naturales engarzadas en plata, que procede de Guadalajara.
Sara Santana elabora bisutería con arcilla polimérica, que se calienta al horno; resina, con flores preservadas e hilo, material con el que recupera un zurcido muy típico que hacían antiguamente las señoras en Canarias para crear manteles y colchas de cama. “Yo lo hago un poco más moderno pero continuando la tradición de nuestros antepasados, en pendientes, collares o pulseras”. Santana reivindica el trabajo que hay detrás de cada mujer artesana. "Es bonito que se hagan espacios como estos, nos benefician a todas, porque podemos hacer piña y animarnos más a exponer nuestros trabajos”.
MÁS POR LA MAÑANA
La programación matinal arrancó con Gilgamesh, de Zazurca Producciones, una propuesta familiar que llevó al escenario la historia escrita hace más de cuatro mil años en tablillas de arcilla con mimbres como el barro, el teatro y la narración.
Después, Noche Diéguez presentó Ritual escénico. Lo que todos crean, una pieza de circo contemporáneo con cuerda floja, clown, música en directo, teatro de objetos e interacción con el público, una propuesta “que está en proceso y todavía en creación”, afirma Dieguez, y que presenta un personaje que deja ver a alguien que se flipa con los procesos, que “quiere crear todo el tiempo pero que en el fondo le cuesta aterrizar las cosas y deja ver su la torpeza y vulnerabilidad”.
Tanto Elena Gómez como Noche Dieguez coinciden en la necesidad de que haya más espacios para programar espectáculos y propuestas artísticas firmadas por féminas. “Hace muchísima falta porque sigue habiendo mucha dificultad para que las historias contadas por mujeres, sus narrativas tengan un micrófono y su escenario”, señala dramaturga. Por su parte, Diéguez esima que espacios como Diosas Fest sirven, además, para reconocer a tantas otras que han sido invisibilizadas, permite que niñas y niños vean a mujeres ahí contando cada una su historia, su manera de hacer, su sensibilidad. Al final es tener más referentes para que eso vaya creando una semilla y vaya dando frutos”.

La jornada incorporó también una cata con Bodetas Alodia y el taller de cerámica Montaña Mujer de Fango Estelar, inspirado en el paisaje del Pirineo y en las historias de las mujeres que lo han habitado. Se trata de un proyeco de la oscense Pilar África García Moyano en el que los participantes dieron forma a su propia figura.
El taller agotó las plazas disponibles y según su creadora el público entendió “muy bien el concepto de escoger una mujer poderosa de referencia, para luego bocetarla en papel y modelarla. Las piezas serán horneadas y devueltas a sus creadoras.
Ya por la tarde, Nahas, de Full Time Company, llevó a la Plaza de Toros la danza contemporánea de Fabian Thomé, interpretada por Itzel Vela y Marina Alonso, en una pieza centrada en el cuerpo, la emoción y el movimiento.
Sobre la arena del ruedo, las dos bailarinas mostraron la conexión y la interdependencia entre mujeres que narra el espectáculo. El hecho de bailar sobre la arena ha añadido fuerza visual a la puesta en escena, suponiendo un reto para las bailarinas.
El segundo fin de semana de Diosas Fest se celebrará en L’Abbaye de l’Escaladieu con una programación -presentada por Emma Sabatié, responsable de Artes Escénicas del Departamento de Altos Pirineos- también de carácter multidisciplinar que combinará música, artes escénicas, talleres participativos, mercado artesano y espacios de encuentro cultural. Tras el concierto inaugural del viernes 25 de septiembre, el festival reunirá durante el fin de semana propuestas de danza, teatro y creación musical contemporánea junto a actividades de serigrafía, fotografía, cerámica o DJ con vinilos, reforzando el intercambio artístico entre Aragón y los Altos Pirineos. La programación culminará el domingo 27 con espectáculos escénicos y musicales, actividades culturales y visitas guiadas en este emblemático enclave patrimonial francés.