José Domingo Dueñas, profesor de Literatura de la Universidad de Zaragoza, destaca la calidad literaria de Las leopardas, la segunda novela de la escritora oscense Marta Borraz, distinguida con el 22º Premio Tusquets. La obra retrata a una generación que estrenó su juventud durante la Transición y tuvo que afrontar las duras consecuencias de las drogas y la epidemia del sida. Dueñas subraya la capacidad de la autora para combinar la crudeza de esta historia con la ternura y el humor, en una narración que considera especialmente recomendable.
Marta Borraz conversará este jueves 22, a las 19:00, con Clara Usón y Eva Cosculluela en el salón de la Diputación Provincial de Huesca, dentro de un encuentro entre escritoras organizado por el Instituto de Estudios Altoaragoneses. Nacida en Huesca y afincada profesionalmente en Barcelona, la autora mantiene una estrecha relación con Aragón, especialmente con Zaragoza, Alquézar y su ciudad natal, donde reside buena parte de su familia.
Aunque escribía desde niña y durante la adolescencia, Borraz no publicó su primera novela hasta 2024. Años de vida, centrada en la Guerra Civil a través de la historia de su abuelo, obtuvo una notable acogida y abrió una trayectoria que ahora se afianza con este nuevo reconocimiento literario.
Las leopardas se adentra en la Transición y los primeros años de la democracia, con especial atención a las mujeres que vivieron su primera juventud a finales de los setenta y comienzos de los ochenta. Tras la recuperación de las libertades, aquella generación se encontró ante un horizonte de posibilidades, cuando, en palabras de Dueñas, "parecía que todo estaba por estrenarse, todo estaba por descubrir de nuevo".
Sin embargo, las expectativas de la época convivieron con graves dificultades que marcaron profundamente a quienes atravesaron aquellos años. La novela sigue a una protagonista que aspira sencillamente a vivir y que debe enfrentarse a las adversidades de su tiempo junto a otras mujeres en circunstancias similares. Dueñas la describe como un personaje "maravilloso".
Uno de los principales aciertos de la obra reside, según el profesor, en su capacidad para narrar una historia trágica y dura sin renunciar a la ternura. Borraz alterna los registros dramáticos y humorísticos, así como los momentos de mayor intensidad con otros de carácter anticlimático, y construye un relato que se lee con fluidez y satisfacción.
El reconocimiento del Premio Tusquets refuerza la trayectoria de una escritora que ya había despertado interés con su primera novela. Para Dueñas, Las leopardas supone un paso definitivo en su consolidación literaria y "consagra definitivamente como escritora a Marta Borraz".