Mikel Erentxun: "Estoy disfrutando muchísimo esta gira, sé que es un regalo y que se acaba”

El músico celebra los 40 años de Duncan Dhu en Huesca dentro del aniversario de El Veintiuno y reivindica su amor intacto por la música

Periodista
11 de Junio de 2026
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Mikel Erentxun actúa con Duncan Dhu este sábado en el 21 Festival en Huesca.
Mikel Erentxun actúa con Duncan Dhu este sábado en el 21 Festival en Huesca.

Mikel Erentxun regresa a Huesca con la gira del 40 aniversario de Duncan Dhu dentro del festival por los quince años de la sala El Veintiuno, impulsado por su propietario, Luis Costa, una cita que se celebra este viernes y sábado en el Palacio de Congresos con un cartel de primer nivel. El músico donostiarra compartirá escenario el sábado con Alice Wonder, Alcalá Norte o Zahara Rave y reconoce que siempre es especial volver. “Ya de niño iba mucho con los aitas, más a Jaca que a Huesca, pero en cualquier caso la zona la conozco bien, y tengo la suerte de haber tocado muchas veces”, recuerda y menciona su vínculo con la sala oscense. “Soy muy amigo de Luis, siempre me ha cuidado muy bien, y me encanta que haya creado este gran festival, así que tengo muchas ganas de volver”.

Acostumbrado a alternar formatos, Erentxun no establece jerarquías entre escenarios grandes o pequeños, aunque sí marca diferencias claras. “A mí me encantan los sitios pequeños, disfruto igual en uno pequeño que en uno grande, pero cambia todo”, explica. La última vez que actuó en El Veintiuno lo hizo en formato dúo, mientras que ahora llega con una banda de cinco músicos y una expedición de 18 personas, con una producción mucho más amplia y otro repertorio. “Son conciertos muy distintos, pero en la misma ciudad imagino que el ambiente será parecido”, apunta.

El concierto del sábado forma parte de una gira que ha superado cualquier previsión inicial. Como explica, “nació con la idea de ser solo unos cuantos conciertos para celebrar los 40 años de Duncan Dhu, pero se fue haciendo más grande y se convirtió en algo gigantesco, hasta el punto de durar dos años. Va a ser la gira más larga y con más conciertos que he hecho en mi vida -continúa-, y por eso la estoy disfrutando muchísimo, sé que es un regalo y que se acaba”.

El repertorio se construye como un recorrido por toda la trayectoria del grupo, "90 minutos y unas 24 canciones", entre las que "estarán todas las que la gente espera y otras que me gusta introducir para darle un poco de salsa”, comenta. Esa combinación responde a una idea de que "no quiero que sea un mero karaoke -señala Erentxun-, tocamos las que la gente canta y disfruta, pero también otras que solo conocen los muy fans. Tenemos montadas unas 40 canciones y tocamos veinte y pico, así que nunca hay dos conciertos iguales”.

Los himnos que espera el público, y que el grupo ha interpretado tantísimas veces, también los disfruta el músico "porque esto es contagioso. Un concierto al final es un diálogo y es una transmisión de emociones. Y cuando ves a la gente emocionarse y darlo todo, te vienes más arriba todavía".

Fuera del escenario la exigencia de una gira de estas dimensiones pesa más que antes. “Me siento más cómodo en lo pequeño, con 30 conciertos al año, sacando discos y tocando en salas de 200 a 1.000 personas”, reconoce. La actual gira, con cerca de 200 fechas, la asume como una excepción. “Lo hago porque es una oportunidad única y porque sé que es la última vez que voy a hacer algo así de grande, pero es agotador, no el escenario, sino los viajes y todo lo que rodea al concierto, que con 20 años lo llevabas muy bien, pero con 60 la edad empieza a pasar factura”. Pero “emocionalmente y creativamente estoy a tope”, afirma.

La continuidad en el oficio la atribuye a que ha hecho mucho deporte "y el cuerpo aguanta muy bien", pero sobre todo -asegura- a que "nunca he dejado de amar mi profesión”. La música sigue ocupando todo su espacio, la devora como oyente y no le cuesta nada trabajar en ello. "No he dejado de hacer discos, llevo más de 30, lo que quiere decir que no he parado. Además, no he vivido nunca de la renta ni de la nostalgia, siempre he mirado hacia adelante", explica.

La gira actual supone una excepción a esa norma. “Es la primera vez en 40 años que miro hacia atrás -admite- y lo estoy disfrutando mucho", aunque ya tiene la vista puesta en lo siguiente. "Estoy preparando y grabando canciones para mi nuevo disco. Me apetece mucho cerrar el capítulo de Duncan Dhu y en 2027 sacar mi disco y volver a ser Mikel Erentxun con mis nuevas canciones", traslada.

Su forma de componer también ha evolucionado con el tiempo. Como señala, “cambia, aprendes, corriges errores, creo que cada vez escribo mejor, pero también soy más exigente, siento que muchas veces ya he hecho antes esa canción”. La experiencia vital también pesa. "La madurez, la familia, los problemas son otros y las temáticas cambian”, apunta.

En cuanto a influencias, "son muy clásicas y no me han abandonado nunca. Elvis Presley, The Beatles, Bob Dylan, Simon & Garfunkel, Billy Joel, Elton John, Rolling Stones, Cat Stevens, Lou Reed o David Bowie, todo el clasicismo”, enumera. En el panorama actual reconoce que encuentra menos referencias nuevas, aunque destaca algunos nombres. “Cosas muy recientes escucho pocas, pero me gustan grupos como Arde Bogotá o Alcalá Norte, y también Ángel Stanich”, comenta.

Si algo permanece intacto desde sus inicios es "el amor por el oficio, por la música, no puedo estar sin ella”, dice. Su día a día sigue ligado a escuchar música, ir a la tienda a comprar discos, leer prensa musical y, por supuesto. tocar. "Mi casa está llena de instrumentos y siempre tengo a mano un piano o una guitarra. No me he abandonado, no me he agotado nunca y la música es mi vida", concluye.