VisionWorld se consolida como un ecosistema vibrante donde la creatividad, la moda y la música urbana convergen para transformar el panorama cultural de Huesca. El evento mantiene la intención de ser un motor de inspiración que conecta a marcas emergentes y colectivos artísticos, ofreciendo desde la personalización de prendas en vivo con Origen Studios hasta potentes performances de danza y DJ sets que dinamizan el espacio público. Esta propuesta integral no solo busca ofrecer un mercado de diseño, sino crear una experiencia colectiva que culmina en una noche de directos en la Sala Street, reafirmando el auge del talento local y regional en una celebración única de la identidad urbana aragonesa.
El impulsor de la iniciativa, Karalang, resume con satisfacción el desarrollo de esta edición celebrada el pasado 22 de abril. “El evento fue genia, estuvo todo muy bien”, afirma, tras una jornada que combinó distintos lenguajes creativos en dos escenarios complementarios de la ciudad.
La programación arrancó por la tarde en el Centro Cultural Manuel Benito Moliner, donde se desplegó el pop-up como núcleo del proyecto. “Había carpas de ropa, cada marca tenía su stand, gente creativa de Huesca y también de Zaragoza”, explica Karalang, detallando un espacio concebido como escaparate para diseñadores y creadores que trabajan desde una estética contemporánea y vinculada a lo urbano.

Uno de los elementos diferenciales fue la experiencia de personalización en directo, fruto de la colaboración con Origen Studios. “La gente podía elegir los diseños, la camiseta y dónde colocarlos, y se hacían en el momento”, señala, subrayando el valor de ofrecer al público piezas especiales. “La idea era que se llevasen algo único”, añade, en una propuesta poco habitual en la ciudad.
La respuesta del público, según el organizador, superó las expectativas iniciales y evidenció el interés por este tipo de iniciativas. Karalang destaca el caso de una de las marcas participantes, que le trasladó resultados significativos. “En una tarde aquí vendieron lo mismo que en todo un día en Barcelona”, un dato que interpreta como síntoma del potencial del formato en Huesca.
El evento incorporó además una dimensión escénica con la participación de Crown Limits Crew, que ofreció varias intervenciones a lo largo de la tarde. “Hicieron un street show y luego otra obra dentro”,en una doble actuación con danza, narrativa y puesta en escena, integrándose en el propio recorrido del público.
El balance de esta primera experiencia organizativa es, en palabras de su impulsor, claramente positivo. “Es nuestra primera vez haciendo esto y estamos bastante contentos con el resultado”, afirma, destacando tanto la asistencia como la implicación de los participantes en un formato que busca consolidarse.

Tras el cierre del espacio expositivo, la actividad se trasladó a la Sala Street, donde la propuesta continuó con la parte musical, ampliando el alcance del evento hacia el ámbito de los conciertos y las sesiones de DJ, aunque Karalang reconoce que su prioridad en esta edición fue consolidar el formato del pop-up y la exposición.
Más allá del desarrollo puntual, el objetivo de VisionWorld se sitúa en una perspectiva de crecimiento cultural para la ciudad. “Nos gustaría hacer muchos má, que esto inspire a que la gente haga cosas por Huesca y que la cultura vaya creciendo”, indica.
En esta línea, ya se plantea su continuidad. “Como mínimo una vez al año en Huesca”, señala Karalang, que no descarta extender el formato a otras ciudades.
LA VERTIENTE MUSICAL
La vertiente musical de VisionWorld se articuló en colaboración con el colectivo Sarrio Culture, integrado, entre otros, por Raúl Higueras (Rules) y Capucha, quienes asumieron buena parte de la organización de esta fase del evento. “Hemos estado echando una mano con todo lo que es la gestión del sonido y del evento”, explica Higueras, subrayando que su implicación respondió a la necesidad de descargar de trabajo a Karalang, centrado en el desarrollo del pop-up y la exposición.
Su participación no se limitó a la coordinación técnica, ya que ambos también formaron parte del cartel artístico, en una programación que reunió a creadores de distintos puntos del territorio. La noche, celebrada en la Sala Street, incluyó seis actuaciones en directo, con presencia equilibrada de artistas de Huesca y Zaragoza, además de una sesión posterior con DJs que prolongó la actividad hasta la madrugada.
El resultado, según destacan, fue especialmente positivo en términos de asistencia. “Se llenó el bar, estuvo todo el rato con un montón de gente dentro”, señala Higueras, quien pone en valor la respuesta del pública. Entre los nombres propios de la noche figura el DJ Apolo White, incorporado al cartel tras ganar un concurso en redes sociales.
Más allá del evento concreto, ambos artistas sitúan su experiencia en un contexto más amplio relacionado con la evolución de la escena musical local. A su juicio, tras un periodo de menor actividad a finales de la década de 2010, el panorama ha experimentado una transformación significativa. “Ahora hay un auge de artistas del género urbano, la gente está haciendo las cosas muy bien”, afirma Higueras, quien destaca no solo la cantidad de propuestas emergentes, sino también su nivel de profesionalización.

En este sentido, subraya que la calidad de los proyectos oscenses ha comenzado a generar reconocimiento fuera del ámbito local. “Vamos a ciudades más grandes como Zaragoza y la gente flipa con cómo se hacen las cosas aquí”, apunta.
Este momento de crecimiento ha llevado a los integrantes de Sarrio Culture a plantear nuevas líneas de trabajo más allá de su faceta artística. Actualmente se encuentran en proceso de constituir una asociación cultural, con el objetivo de apoyar a otros creadores y facilitar el desarrollo de proyectos en la ciudad. La iniciativa pretende actuar como plataforma de colaboración entre disciplinas, desde la música hasta el diseño o la producción audiovisual.
“Queremos poder apoyar cualquier proyecto que se haga por la zona, hacer un poco de intermediarios y echar una mano”, recalca Higueras, quien incide en la importancia de generar redes entre artistas y agentes culturales para consolidar iniciativas como VisionWorld.
En paralelo, ambos continúan desarrollando sus trayectorias individuales. En el caso de Capucha, el artista se encuentra actualmente inmerso en una gira, tras una presentación reciente en el Centro Cultural Manuel Benito de Huesca que reunió a más de un centenar de asistentes. Sus próximas citas incluyen actuaciones en Zaragoza y Valencia, en un recorrido que refleja la proyección creciente de la escena urbana vinculada a la ciudad.