'El sueño de Aylan' se estrena en el Festival de Cine de Huesca: "No existe la palabra para describir cómo me siento"

Josan Bailac, Álex Agüera, Neus Asensi, Claudia Bolte y María José Serra comparten experiencias y anécdotas del rodaje de la película

Periodista
08 de Junio de 2026
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'El sueño de Aylan' se estrena en el Festival de Cine de Huesca. Foto Mercedes Manterola
'El sueño de Aylan' se estrena en el Festival de Cine de Huesca. Foto Mercedes Manterola

El Festival Internacional de Cine de Huesca ha acogido una nueva sesión de “Vermú con…” con el equipo de El sueño de Aylan, que se estrena este lunes en el Teatro Olimpia. El encuentro ha partido desde el origen literario del proyecto, su salto al cine y un rodaje marcado por la precariedad de medios y la implicación personal de todo el equipo.

El encuentro moderado por Chus Fenero ha reunido al escritor y coproductor, Josan Bailac, al director, Àlex Agüera, a las actrices Neus Asensi y Claudia Bolte y a la coproductora, María José Serra, de Apocalipsis, para repasar el recorrido de El sueño de Aylan hasta su estreno.

El punto de partida se sitúa en plena pandemia por un hallazgo casual de Bailac en un baúl. “No podía trabajar por el confinamiento y encontré un álbum de cromos de la liga italiana 92-93 que coleccionábamos un amigo y yo, dos frikis, en Binéfar”, ha apuntado. "Este recuerdo y la situación personal de un sobrino de mi mujer, Aylan en la película, aderezado con cosas bonitas de mi infancia y entremezclada con ficción hizo que saliera un libro de 23 capítulos en 23 días y hasta hoy”, ha afirmado.

Chus Fenero, María José Serra y Josan Bailac. Foto Mercedes Manterola
Chus Fenero, María José Serra y Josan Bailac. Foto Mercedes Manterola

El libro tuvo una rápida acogida y "la primera edición se agotó en muy pocos días”, ha apuntado. Hubo segunda y tercera parte "y ahora estoy escribiendo la cuarta y última parte de la historia", ha anunciado. Su esposa vio desde el principio que podía convertirse en película o serie. "Pasó el tiempo y los lectores se unieron a su opinión de que sería una gran peli, pero no vengo del mundo audiovisual y lo veía como una quimera”, ha reconocido. La posibilidad cambió tras recibir en 2023 una oferta de una productora para comprar su historia que consideró insuficiente. "Me despertó la curiosidad y pensé que igual la podía producir yo”, ha indicado.

El contacto con el director surgió a través de redes sociales. “Le dije que tenía una historia, le envié el libro, le encantó y me dijo que podía contar con él”, ha relatado. Ha bromeado señalando que le engañó, "porque con el presupuesto inicial no hubiéramos hecho ni un cortometraje de 8 minutos. Me dijo que con 35.000 euros lo hacíamos y me tiré al río”, ha afirmado. El presupuesto superó después los 200.000 euros, que "también es poco para lo que es el cine”, ha añadido Bailac. 

El crecimiento del proyecto se apoyó en nuevas incorporaciones, ya que “se unió Apocalipsis y sin ellos no lo hubiéramos podido hacer”, ha reconocido. Como ha transmitido Bailac, la ilusión me ha movido, y la falta de conocimientos del sector audiovisual la he suplido con ilusión y con trabajo. No existe la palabra para describir cómo me siento hoy".

Bailac ha afirmado que el gancho para camelar a la productora, director y actrices es "la historia. Es preciosa, basada en hechos reales de una época tan bonita, que lamentablemente ya no vivimos, que son los 90, sin tecnología y con juegos en la calle". 

Àlex Agüera, Neus Asensi y Claudia Bolte. Foto Mercedes Manterola
Àlex Agüera, Neus Asensi y Claudia Bolte. Foto Mercedes Manterola

Así lo ha confirmado Àlex Agüera, quien ha subrayado el componente emocional de la historia. “Me llegó por la infancia que hemos vivido casi todos y valores que están cambiando”, ha indicado. “Veía una gran película por el mensaje y por esas aventuras con las pandillas que teníamos cuando éramos pequeños”, afirmó.

La historia transcurre en la Toscana de 1993, aunque se rodó en la provincia de Huesca. “Me llevaba por sitios donde solo había que poner la cámara”, ha recordado el director, quien ha confesado que no lo tenía muy claro antes de conocer los escenarios, como Baldellou. “Era casi un plató hecho para nosotros, ha sido superbonito rodar ahí”, ha asegurado.

El proceso de casting también marcó el desarrollo. “Organizamos un casting al que vinieron unos cien niños y el tercero que entró es que nos miramos Josán y yo y entendimos los dos que funcionaba, aunque luego no fue el protagonista. Fueron entrando y entrando, y además eran amigos entre ellos, y al final acabamos cogiendo todos los niños del pueblo; estaba en el destino que tenían que ser ellos", ha afirmado. Sobre Álvaro, el protagonista, han relatado la facilidad con la que logró lloró en el casting: "Tardó diez segundos". "Hubo una energía superbonita en Huesca desde el principio", ha afirmado Agüera.

Desde producción, María José Serra ha desracado la rapidez del proceso. “Me llamó para rodar en dos meses y me pareció una historia muy bonita”, ha explicado. La historia le resultó cercana, porque había vivido en Italia en los años 90. Definió el rodaje como intenso. “Rodamos en un mes y todo fue muy rápido, como somos en Apocalipsis: hacemos siempre pim, pam, fuego”, ha apuntado.

Neus Asensi ha relatado que su incorporación al proyecto se debió a la insistencia del autor. “No sé cómo consiguió mi número y venga a insistir diciéndome que tenía un libro. Le dije que me lo pasara. Luego volvió a insistir con que iba a hacer una película y yo dándole largas… Pero al final la historia es muy bonita y no sé decir casi nunca que no”, ha afirmado entre risas, aunque ha admitido dudas iniciales: “Me daba más miedo que una pedrada”.

"Vermú con..." en la plaza López Allué, junto a La Confianza. Foto Mercedes Manterola
"Vermú con..." en la plaza López Allué, junto a La Confianza. Foto Mercedes Manterola

Además, ha confesado que se veía mayor para el personaje, pero Bailac seguía insisriendo. "Es un hombre intenso, persistente, le da igual la edad de las mujeres, y aquí estoy", ha afirmado.

La actriz ha apuntado que en el rodaje había limitaciones. “Había momentos que era como hacer un cortometraje”, ha señalado. "Pero detrás hay talento y parece ser que el resiltado ha sido muy bueno. Muchas veces me echaba las manos a la cabeza diciendo ¡madre mía, dónde te han metido!, pero salió solventadísimo. Mi gran emoción es ver esta película esta noche para comprobar cuán equivocada estaba en esos momentos".

Claudia Bolte ha destacado el atractivo del reparto y del personaje. “Me hacía mucha ilusión y la presencia de Neus Asensi y Ana Otín era una oportunidad maravillosa”, ha explicado. Ha valorado la experiencia y la convivencia entre perfiles distintos. “La fusión entre gente con experiencia y gente que empezaba fue impulsiva”, ha señalado.

Además, "cuando conocí el personaje que interpreto, Lourdes -tía del protagonista y esposa de Josan Bailac-, y supe el carácter que tenía, me cuadraban muchas cosas", ha añadido.

El ambiente de trabajo sorprendió a las actrices. “Hay muy buen nivel actoral”, ha afirmado Asensi. Bolte ha incidido en el peso de la motivación. “Cuando vas con ilusión ganas un 50 por ciento y saber que iba con este reparto, aún lo aumenta”, ha explicado.

El rodaje resultó exigente para el equipo. "Fue mí caótico, porque, no fue un mes, fueron tres semanas -ha puntualizado-. Tenía el empeño de que saliera todo adelante, pero fue duro. Muchas cosas no las controlaba. De la posproducción "he disfrutado mucho”, ha afirmado, así como de tener la oportunidad de conocer en profundidad a Neus Asensi,"que me parecía una actriz maravillosa, pero me he dado cuenta de que es una mujer estupenda".

Agüera situó las limitaciones como parte del resultado. “No teníamos medios suficientes para hacerlo de otra manera”, ha idnciado. El tiempo fue uno de los condicionantes, ya que "nos hubiera gustado rodar en tres o cuatro meses”, pero ha defendido la creatividad: “Agudiza el poder sacarle el jugo a lo poco que tengas. Es una peli para la que nos faltaron muchas otras cosas, pero a lo poco que tuvimos le sacamos el aceite virgen extra”, ha afirmado. 

La producción se apoyó en recursos ajenos al presupuesto. “Hemos optimizado mucho los recursos”, ha explicado Bailac. Amigos y colaboradores aportaron elementos clave, como coches, ropa y objetos de la época.

La ambientación supuso otro reto. "Elegí el pueblo de la Toscana Buonconvento, donde prácticamente ocurre todo, que al final es Alquézar en la película. Y hubo la casualidad literaria de que el pueblo de al lado es Montalcino, que recuerda a Monzón, y el del otro lado se llama Tamalcino, que recuerda a Tamarite", ha comentado. 

Como ha explicado la elección fue Alquézar, que cuenta con calles con el mismo empedrado, y Baldellou, "una población superdesconocida en la que se han ambientado batallas de la Segunda Guerra Mundial, y en la que también veía muchas similitudes con Pitigliano. El resto fueron casi todo fueron interiores: la casa de mi abuela, que estaba como en los 90, la de mis tíos o el colegio  Víctor Mendoza, al que le hemos hecho un favor y le han dado una subvención para modernizarlo ahora, después de después de la peli", ha comentado. 

El método de trabajo se basó en la flexibilidad. “Cuando hablas con el director entiendes lo que quiere”, ha señalado Asensi. Ha definido la interpretación como un proceso abierto. “Es jugar”, ha afirmado. Bolte ha coincidido en esa línea. 

El equipo ha presentado la película como el resultado de un proceso sostenido por la insistencia, la colaboración, el esfuerzo y una historia que ha logrado abrirse paso hasta la pantalla.