El músico oscense Javier “Tritón” JiménezJavier “Tritón” Jiménez vuelve a subirse al escenario tras un tiempo de incertidumbre en el que llegó a plantearse abandonar la música. “Estuve a punto de dejarlo, me faltó muy poco”, ha reconocido, después de una etapa marcada por el desgaste acumulado y las dificultades de un sector musical exigente y poco accesible.
Sin embargo, tras décadas de dedicación, la posibilidad de apartarse suponía enfrentarse a un vacío difícil de asumir. Aunque llegó a valorar otros caminos -incluso iniciar un negocio- la idea de dejar de componer y tocar le resultaba incompatible con su propia trayectoria. Incapaz de proyectarse fuera de ese ámbito, ha optado por continuar, manteniendo su vínculo con la música en directo y fiel a su estilo.
De ahí surge “Abierto por obras”, el nuevo proyecto con el que retoma su actividad. El título funciona en un doble plano: alude a las reformas que está realizando en su vivienda y, al mismo tiempo, actúa como metáfora: lejos de dar por concluida su etapa artística, el músico se presenta en constante ebullición creativa, en un momento en el que las ideas siguen tomando forma en su cabeza. ¿Cómo cerrar entonces?
El artífice de temas como Tarifa plana, Tiempos modernos o La noria de la vida, reconoce que el desencanto con el sector le sembró de dudas. “Es muy difícil, todo cuesta mucho y no hay facilidad”, ha explicado, en referencia a la necesidad constante de buscar oportunidades. “Es como estar enviando ofertas de trabajo todo el rato y que no te contesten”, añade.
Así que, con las mismas ganas de siempre o más, Tritón actuará este sábado, 4 de abril, a las 20:30, en la terraza Logia 10 de Murillo de Gállego. En formato solitario, el espectáculo combina música en directo y relato, alternando canciones con intervenciones que contextualizan su origen y sentido. “Hablaré un poco de mi experiencia de este año y meteré canciones que me representan más”, señala.
Entre los temas que podrán escucharse figura Aunque me vuelva a perder, que identifica como uno de los que más le representan, junto a otros de tono más crítico como El aspirante, "desgraciadamente en plena actualidad", observa. En conjunto, su repertorio mantiene una escritura apoyada en la metáfora, con una mirada que evita lo explícito pero no renuncia a posicionarse dentro del ámbito del cantautor contemporáneo.
Sobre el escenario, se presenta con un planteamiento más depurado, explorando nuevas posibilidades con la guitarra y la percusión para generar una mayor riqueza sonora. Una forma de ampliar registros sin perder la cercanía que caracteriza su directo dentro de la música en Aragón.