El grupo de Jesús Vallés instala sendas cruces de madera en los picos Mallarruego y Aragüells

Explica el montañero y activista que el objetivo es dejar huella del espíritu que acompaña a los montañeros cristianos

07 de Junio de 2026
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El grupo de Jesús Vallés pone sendas cruces de madera en los picos Mallarruego y Aragüells

El conocido montañero Jesús Valles, junto con otros tres compañeros, Fernando, Jesús y Chucky, han realizado un gran esfuerzo para llevar sendas cruces de madera, humildes como su simbología cristiana, hasta el Pico Mallarruego, este domingo, y Aragüells recientemente.

Pico Mallarruego (2.684 metros en su cima Sur y 2.704 en la Norte) es una formidable y poco transitada cumbre del Pirineo oscense que actúa como divisoria entre los valles del Ara (Bujaruelo) y el Gállego (Panticosa). Constituye un espectacular mirador hacia los macizos de Vignemale, Monte Perdido y la Sierra de Tendeñera.

Se trata de la segunda cruz que han implantado estos montañeros en los últimos días, y es que recientemente acaban de poner otra en el pico Aragüells, en las proximidades del Aneto, a 3.050 metros de altitud.

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Han escogido la ruta más habitual desde Panticosa, el aparcamiento de La Ripera, ascendiendo por el valle de Bolática/Ferreras hacia el Ibón de Catieras. Es una ascensión larga (más de 1.600 metros de desnivel) que exige buena orientación.

Explica Jesús Vallés que "esta cruz representa el espíritu y los valores de los montañeros cristianos: caridad, compasión, amor al prójimo y seguir el ejemplo de Jesucristo".

La escalada ha sido exigente
La escalada ha sido exigente

La cruz es "rústica y sencilla", de poco peso, porque su enjundia está en el simbolismo, como asegura Jesús Vallés, que entiende que estos signos han de ser respetados frente a la oleada de vandalismo que ha desarraigado dos en el Aneto.

Similar estructura la del Aragüells, en las proximidades del Aneto. "Una cruz sencilla, humilde, pero con mucha identidad cristiana", entre cumbres todavía nevadas.

Vallés y sus compañeros no cejan en su activismo y, de hecho, pese a la peticíón de sanción por su acción en Cotatuero cuando arrancaron las clavijas de Buxton de 1881, han retornado al pie de Monte Perdido, entre las Gargantas de Escuaín y el Cañón de Añisclo. Hace un año, el Patronato del Parque Nacional denunció la acción ante el Juzgado de Boltaña con solicitud de orden de alejamiento por dos años, "pero felizmente no consiguieron su objetivo". Y han comprobado el vuelo de aves rapaces, muchas lagartijas y también anfibios. "Hay esperanza para Ordesa".

Jesús Vallés y su grupo montañero en estado puro, desafiando a la gravedad (entiéndase en las acepciones polisémicas que se desee).

Dureza en la escalada
Dureza en la escalada

 

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