En su período vacacional navideño en "su" Huesca, Inés Bergua, además de recibir el premio de los periodistas a la mejor deportista provincial del año, ha hablado del refuerzo que ha supuesto el 2025 para el conjunto español de gimnasia rítmica que capitanea, tanto a nivel individual como colectivo.
Con humildad y la madera de líder que tiene, la olímpica oscense fija para la nueva temporada las ilusiones renovadas de cara a un ciclo olímpico recién iniciado esta temporada que termina plagado de éxitos, pero con la mirada puesta ya en los nuevos retos. "Ya llevamos un año de este nuevo ciclo. El 2025 ha sido un año de cambios, muy bonito, hemos resurgido como el Ave Fénix como bien indicaba nuestro lema y el mensaje del montaje de cinco cintas que hemos llevado. El resto del ciclo es para seguir mejorando y evolucionando, este año tenemos nuevos aparatos y nuevos ejercicios, sabemos que queda tiempo para continuar trabajando y mejorando, pero a la vez queremos estar en el Top lo máximo posible", afirma Inés Bergua.
Los próximos tres años van a estar marcados por el trabajo de los nuevos montajes, un ejercicio de cinco pelotas y el mixto con aros y mazas. "Este año 2026 es bastante decisivo porque, aparte de las Copas del Mundo y Europeo, tenemos Campeonato del Mundo clasificatorio en el que ya se reparten las primeras plazas para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles", observa la gimnasta.
Incide Inés en el propósito de "trabajar para estar en el Top, esta última temporada lo hemos demostrado y es lo que vamos a seguir luchando el resto del ciclo. Está claro que queremos ser las mejores, tenemos la ambición y la capacidad para hacerlo. El Mundial es en Alemania -en el mes de agosto, en Frankfurt-, y los tres primeros países clasficados se llevarán esa plaza", señala, en alusión al recuerdo imborrable del logro obtenido en el año 2022, en el Mundial de Bulgaria, cuando España logró el billete para los Juegos de París con antelación, lo cual fue un espaldarazo para sacudirse la presión de esperar a la siguiente cita mundialista con el billete en el bolsillo.
Pero el camino es duro porque el nivel es elevado y las rivales también evolucionan. "Son montajes muy competitivos, queda muchísimo trabajo por delante pero como cada año nosotras vamos poco a poco, tenemos nuestros tiempos y cuando lo tenemos que hacer es cuando lo hacemos. Ahora toca currar y currar, trabajar mucho y repetir estos meses hasta que comiencen las copas del mundo. No queda otra que ensayo y error", asevera con firmeza.
Tres medallas de oro en el Campeonato de Europ y dos bronces en el Mundial han situado a la España de Inés Bergua en ese Top Mundial de la rítmica en el cual se quiere mantener. Y de paso, a nivel individual, los reconocimientos de los últimos meses con el premio de Oro Princesa de Girona, el Premio Admiral a la mejor deportista Sub-23 del año o la incorporación al programa Embajadoras Iberdrola.