Ha llegado el Cuco Ziganda acompañado de su flema de toda la temporada, pero ha reconocido que la profesión iba por dentro. "Mucha tensión, muchos nervios, lo hemos sentido, somos profesionales, sabíamos que si nos ganaban se alargaba una semana más, nos estaba costando sacar los partidos, una situación normal en cualquier equipo en estos partidos en que te estás jugando algo"
Considera que ha habido dos partes en la primera mitad. "Hasta el palo, muy bien. El palo nos ha hecho pensar y nos ha frenado y creado más incertidumbre y dudas". En la reanudación, "estábamos pensando más en amarrar y que pasara el tiempo que en jugar. La salida de Javi nos ha venido muy bien, nos ha dado mucha vida. Ha salido muy fresco, con mucha profesionalidad, nos ha dado mucho aire y la pena ha sido que después del gol han marcado un jugador contra tres y nos han empatado.
Y, como colofón, "los últimos minutos han sido de amarrar pensando más en que pasara el tiempo".
En definitiva, su estado de ánimo se expone tajantemente: "Estamos muy, muy contentos por certificar la permanencia, porque cuesta mucho". Ha recordado que lleva todo el año a 8 o 10 puntos del descenso, sin estar pendientes de la clasificación de abajo, al contrario que equipos como Zaragoza, Oviedo, Sporting o Santander que han celebrado los últimos triunfos en los que han llenado el campo conscientes de lo que jugaban.
Eso sí, ha asumido que no están en su "mejor momento de estado de forma. Lo importante era sacarlo sí o sí, y estoy muy contento con el equipo y su actitud". "No jugamos bonito, como pasa con el 70 % de la Segunda División, pero el equipo tiene otras cosas. No ganamos dos partidos seguidos pero tampoco perdemos dos partidos seguidos. Y eso, para mí, dice mucho".
Le hubiera gustado un mayor rendimiento. "Yo soy el primero que quiero, como el público, más. Está en derecho de exigir. Yo estoy contentísimo".
Ha escuchado la música de viento de los aficionados. "Por un lado, respetar, faltaría más. Llevan mucho más tiempo que yo en Huesca. Y realmente llevarán muchos veinte o treinta años y habrán estado en Segunda B y habrán pitado y celebrado, habrán estado en Segunda y en Primera un par de años. Respetar a esa gente, que tiene más rigor que el mío. .A partir de ahí, nosotros no nos paramos. Hoy, contentos con el punto y la permanencia, pero uno evidentemente sabe dónde está y cómo están las cosas. Somos los primeros que no nos conformamos, pero repito que al final se nos estaba complicando un poco el tema y por eso estamos contentos. El público, depende. Si nos jugáramos la salvación a un partido y un punto, lo celebrarían. Como el Málaga o el Racing o el Sporting ayer, llenando el campo. Como no hemos sentido que nos quemábamos..."
Ha reconocido que no le ha gustado cómo ha acabado la situación, pero "hasta el día del Burgos sí le veía mejor. En el último mes no hemos llegado en nuestro mejor momento y otros equipos abajo conscientes de su situación han apretado. Han estado cinco o seis meses a dos puntos del descenso y lo celebran. Con el final de Liga no estoy contento, pero hay que mirar para adelante y, por suerte o desgracia, tenemos que aavbar esto y el año que viene partiremos todos de cero"