La Administración de Lotería número 2, El Hada de la Fortuna, ha reabierto este lunes sus puertas en la calle Obispo Pintado, número 2, tras el cierre obligado de su anterior local en la plaza de Santa Clara, desalojada por riesgo de colapso de los edificios. El traslado se ha producido después de varias semanas sin actividad y en pleno proceso de adecuación de un nuevo espacio.
Rocío Arilla y Javi Merino han retomado así la atención al público a apenas unos metros de su ubicación habitual. “Volver al contacto con la gente te pone nerviosa, porque es un sitio nuevo y tienes miedo de no acordarte de todo”, ha comentado Arilla, quien ha explicado que la reapertura ha contado tanto con clientes habituales como con nuevas personas atraídas por el cambio de emplazamiento.
“La gente ha tenido paciencia y nos ha felicitado mucho”, ha señalado, al referirse a una jornada marcada por la adaptación al nuevo local tras semanas sin actividad. Según ha indicado, el cierre forzoso coincidió con la campaña de Navidad, el periodo de mayor volumen de ventas del año, lo que ha tenido un impacto directo en la economía del negocio.

“Hemos tenido muchas pérdidas y una inversión de más de 50.000 euros que hemos tenido que afrontar sin haber recibido todavía ninguna ayuda”, ha explicado Arilla, quien ha detallado que esta situación obligó a recurrir a financiación para poder cumplir los plazos exigidos para la reapertura tras el desalojo de la plaza de Santa Clara.
Durante ese tiempo, la venta de lotería se realizó de forma provisional y limitada. “La campaña de Navidad la sacamos como pudimos”, ha indicado, al señalar que el apoyo de otros administradores de lotería, tanto de Huesca como de fuera de la provincia, permitió aliviar parcialmente la situación, junto a la colaboración del comercio local.
La reapertura ha contado también con respaldo institucional. El pasado viernes se celebró un acto en el nuevo local con la presencia de la alcaldesa, Lorena Orduna, y la concejala Nuria Mur. “Se han preocupado mucho de cómo iban las cosas y de que pidiéramos las ayudas”, ha comentado Arilla, quien ha subrayado que disponer de un espacio fijo ha permitido recuperar estabilidad tras semanas de incertidumbre.

De cara al futuro, la titular de El Hada de la Fortuna ha confirmado la continuidad del negocio en esta nueva ubicación, en régimen de alquiler, tras una adecuación funcional del local. “Aquí por lo menos tenemos un sitio donde estar y trabajar tranquilos”, ha indicado, al tiempo que ha expresado su deseo de que la clientela mantenga su apoyo a un establecimiento con casi 85 años de trayectoria.
“Lo más bonito del regreso ha sido la gente”, ha señalado Rocío Arilla, quien ha destacado el apoyo recibido durante todo el proceso, especialmente en los momentos más complicados. “En la inauguración lo pude ver: estaba lloviendo a mares y vino todo el mundo a darme un abrazo”, ha comentado.
“No puedo enumerar a toda la gente que me ha ofrecido ayuda”, y el viernes “todo el mundo estaba muy contento y nos fecilitaban todo el rato”. Ha añadido que ese apoyo le hizo tomar conciencia de que “piensas que estás sola, que solo tienes a tu familia y a tus cuatro amigos, pero no, la gente te aprecia”.