La Tabla Nueva vuelve a abrir en Huesca y reactiva un comercio con 147 años de historia

La carnicería del Coso Bajo reabre tras más de dos años cerrada con una acogida masiva de clientes

03 de Enero de 2026
Guardar
La Tabla Nueva con Javier Soriano. Foto Myriam Martínez
La Tabla Nueva con Javier Soriano. Foto Myriam Martínez

La reapertura de La Tabla Nueva ha devuelto vida comercial al Coso Bajo de Huesca, en un momento marcado por el cierre continuado de pequeños negocios y, especialmente, de carnicerías sin relevo generacional. El establecimiento histórico ha vuelto a levantar la persiana bajo la responsabilidad de Javier Soriano, acompañado por Antonio, con una respuesta inmediata y muy positiva por parte de la clientela.

Soriano ha explicado que el proyecto mantiene intacta la filosofía tradicional del negocio, apoyándose en la solera del local y en un modelo de atención cercana. Ha señalado que la decisión de instalarse en La Tabla Nueva llegó tras el cierre repentino de otra carnicería en la que trabajaban (Carnísima, en Ramón y Cajal), lo que les obligó a buscar una alternativa profesional en un corto espacio de tiempo. En ese contexto, la reapertura de un establecimiento que llevaba dos años y medio cerrado se convirtió en una oportunidad inesperada.

La Tabla Nueva con Javier Soriano. Foto Myriam Martínez
La clientela es fiel a Javier Soriano. Foto Myriam Martínez

El nuevo responsable ha destacado que la reacción del público ha sido “fantástica”, subrayando que la acogida ha superado todas las expectativas iniciales. Según ha relatado, en el primer día de apertura -el viernes día 2- la venta fue “desbordante” y el trato con la clientela resultó especialmente satisfactorio.

Ha estimado que alrededor del 90% de los clientes de su anterior tienda se han mantenido fieles al nuevo emplazamiento, a los que se ha sumado un 10 % de consumidores históricos del propio establecimiento del Coso Bajo.

La Tabla Nueva con Javier Soriano. Foto Myriam Martínez
La Tabla Nueva. Foto Myriam Martínez

La reapertura cobra especial relevancia por el peso simbólico y comercial de La Tabla Nueva, que cerró el 24 de junio de 2023 tras 147 años de actividad ininterrumpida. El negocio, uno de los más longevos de la capital altoaragonesa, formaba parte del paisaje urbano y del imaginario colectivo de la ciudad. La falta de continuidad familiar y la dificultad para encontrar personal dispuesto a aprender el oficio precipitaron entonces una decisión tan meditada como dolorosa.

Cuatro generaciones de la familia Ferrer sostuvieron el negocio desde el siglo XIX, cuando Julián Ferrer Pinilla abrió una “tabla” —como se denominaban entonces las carnicerías, en la zona de San Pedro y, posteriormente, en 1876, en el actual emplazamiento del Coso Bajo, al que dio el nombre de La Tabla Nueva. Desde entonces, el establecimiento pasó de bisabuelos a abuelos, de padres a hijos, adaptándose con reformas clave en 1976 y 1983, que definieron su aspecto actual.

El cierre de 2023 reflejó una problemática estructural del sector cárnico local, marcada por la escasez de relevo generacional y la exigencia física y horaria del oficio. En las últimas décadas, el número de carnicerías en Huesca se ha reducido drásticamente, pasando de varias decenas a apenas media docena, pese a que la demanda de producto de calidad y de trato especializado ha vuelto a crecer frente al modelo de gran superficie.

Logo WhatsApp
Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp para tener la mejor información

En este escenario, la vuelta a la actividad de La Tabla Nueva supone algo más que una reapertura comercial, ya que recupera un espacio emblemático y refuerza la continuidad del comercio de proximidad. La respuesta masiva de la clientela en los primeros días confirma, además, que el vínculo entre el barrio, el producto y el trato personal sigue siendo un valor diferencial en la ciudad.

Archivado en

Suscríbete a Diario de Huesca
Suscríbete a Diario de Huesca
Apoya el periodismo independiente de tu provincia, suscríbete al Club del amigo militante