La fiesta de Navidad Solidaria de Cáritas Huesca ha superado este martes los 10.000 euros de recaudación, tras sumar la aportación previa de Bada, que ya había donado 5.000 euros, a las contribuciones de otras empresas colaboradoras y al dinero obtenido durante la propia celebración mediante la venta de boletos del sorteo y de comida.
La celebración navideña, que se ha desarrollado en el Hotel Abba Huesca, ha reunido a decenas de personas en una tarde concebida como espacio de encuentro, convivencia y participación, con presencia de voluntariado, personas vinculadas a la entidad, empresas colaboradoras y ciudadanía en general.
La respuesta solidaria ha permitido alcanzar una recaudación global que se destinará a proyectos de vivienda, después de que durante la tarde se haya mantenido la venta de números para un sorteo solidario con 40 premios, junto con la oferta de comida elaborada con la colaboración de distintos establecimientos.
Entre los productos sorteados han figurado un jamón, camisetas firmadas de la SD Huesca y del Club Baloncesto Peñas, así como un descuento de 300 euros para el alquiler de un camper, entre otros regalos aportados por las empresas participantes.
La gala de Navidad Solidaria 2025 se ha celebrado entre las 18 y las 21 horas, conducida por el payaso Kikote, que ha combinado animación, música y actuaciones a lo largo de toda la tarde.

El programa artístico ha contado con la actuación de la Agrupación Folklórica Santa Cecilia, la Coral Arcadia, el grupo de canto Voces de la Alegría, dirigido por Isabel Arilla, y el grupo de baile del Hogar de Mayores del IASS en Huesca.
El evento se ha completado con degustaciones gastronómicas, la animación técnica de Sonido 54 y un photocall diseñado por Julio Luzán, reforzando el carácter festivo de una cita ya consolidada en el calendario navideño de la ciudad.
Durante su intervención, el presidente de Cáritas Huesca, José Antonio Torres, ha centrado su mensaje en la dignidad de las personas, subrayando que no puede entenderse como un premio ni como un privilegio reservado a unos pocos, sino como un derecho inherente que no debería depender de la suerte, del origen, de la situación económica o de las oportunidades laborales.

Torres ha trasladado que la experiencia diaria de la entidad evidencia que muchas personas viven en situaciones de fragilidad, con dificultades para acceder a una vivienda digna, para mantener un empleo estable o para sostener su vida cotidiana, y ha recordado realidades de soledad, precariedad y falta de oportunidades que afectan tanto a personas mayores como a jóvenes y familias.
El presidente ha insistido en que la esperanza no surge de manera espontánea, sino que se construye a través del acompañamiento, la escucha y la cercanía, y ha defendido que la labor del voluntariado y el compromiso colectivo permiten transformar esa esperanza en acciones concretas que devuelven confianza y autonomía a las personas.
En su mensaje final, ha agradecido de forma expresa la implicación del voluntariado, de las personas participantes, de las empresas colaboradoras y de todas las entidades que han hecho posible la celebración, destacando que cada gesto de apoyo contribuye a sostener la acción social de Cáritas a lo largo de todo el año.