Carlos Franganillo: "Hay que buscar una fórmula para seguir teniendo importancia en la nueva plaza pública"

El presentador del Telediario 2ª de TVE destaca el papel del periodismo para garantizar la salud democrática de un país

16 de Marzo de 2023
Carlos Franganillo. Foto Myriam Martínez

El periodista y presentador del Teledirario 2ª edición de TVE Carlos Franganillo considera que los periodistas deben "buscar una fórmula para seguir teniendo importancia en la nueva plaza pública", frente a la mentira y los intereses que proliferan en las redes sociales, y es necesaria también "una profunda alfabetización tecnológica" para no ser esclavos de la revolución que nos depara la inteligencia artificial.

Franganillo, que ha impartido este jueves  la primera ponencia del XXIV Congreso de Periodismo de Huesca, ha señalado que nos hallamos "al borde de una gran revolución tecnológica en todos los órdenes" y el periodismo debe jugar un papel importante y responsable para garantizar "la salud democrática" de un país.

Patricia Ciria, directora de Informativos de Aragón Televisión y Aragón Radio, ha presentado al conferenciante destacando el informativo que realizó el 3 de marzo de 2022 desde la frontera de Polonia con Ucrania. "El equipo de Carlos Franganillo puso cara a ese éxodo de refugiados".

El periodista ha recalcado que, "sobre todo el telediario", se hace gracias al trabajo de "muchísima gente" y ha agregado que en la televisión "casi no hay nada de trabajo de autor".

Los medios de comunicación, que han tenido que transformarse necesariamente, disponen hoy en día de todo tipo de plataformas, se han convertido en "grandes conglomerados de contenidos", que tratan de difundir "en todas las direcciones".

Franganillo ha apuntado que, a pesar de las décadas de preocupación por la convivencia de los medios con el mundo digital, "quizá no hemos encontrado todavía el acomodo", porque nos hallamos ante un reto que ha calificado de "complejo, descomunal y cambiante". 

Ha recordado sus inicios con Pepa Bueno, a la que le profesa "admiración y gran cariño", en unos tiempos en los que el sistema era "más artesanal". Ahora, ha señalado, con un equipo pequeño, pueden ir cuatro personas a Ucrania y hacer un programa completo o en cualquier país del mundo, con un mínimo de cobertura y de datos. Carlos Franganillo ha subrayado las posibilidades de procesamiento y transmisión que tiene un simple teléfono móvil. "El mundo se ha acortado mucho", ha asegurado.

Ha añadido, que además del salto tecnológico, se han producido muchos acontecimientos que definen el mundo de hoy, como la crisis financiera de 2008, el descrédito de los sistemas políticos y económicos, el nacimiento de las tendencias populistas, la desconfianza en el sistema o el papel de China, que deja de ser la gran fábrica para disputarse con Estados Unidos el primer puesto como potencia mundial.

Además, surgen las redes sociales y se multiplican los smartphones. "El mundo se vuelve más complejo, la manera de informar es más rápida pero la plaza pública se llena de más voces, algunas interesadas, otras con la intención de intoxicar.  Hay que buscar una nueva formula para seguir teniendo importancia en esa nueva plaza publica".

"La tecnología por si misma no es mala pero hay que ser consciente de los riesgos que entraña", ha señalado, para incicidir en que "las redes sociales trabajan a una velocidad muy distinta a la de los medios, que tenemos la obligación de contrastar y buscar voces plurales. Las redes están diseñadas con capacidad de adicción y los mensajes más dirigidos a las entrañas son los que mejor funcionan".

El periodista ha declarado que esta herramienta resulta también "muy eficiente" en el discurso político y el expresidente de Estados Unidos Donald Trump fue quien mejor supo aprovecharla para orillar a los medios de comunicación. "Su modelo ha contagiado a partidos populistas y hasta a los moderados".

Ha añadido que los medios de comunicación se han visto afectados por quien piensa que forman parte de "ese gran aparato de poder" cada vez más distanciado de la sociedad y apegado a las élites económicas y políticas, una imagen promovida por algunos partidos o plataformas que señalan a los periodistas o intentan de dibujar nuevas pantallas que tratan de aparentar que son medios de comunicación. 

"Hoy es difícil discernir entre lo que es un medio de comunicación o de agitación y propaganda", ha considerado.

Además, las redes sociales han dado cabida a que lo marginal entre en "el discurso central", propiciando la proliferación de las teorías conspiranoicas, como ocurrió en países como Alemania o Estados Unidos, donde los movimientos antivacunas tuvieron mucho predicamento. "Son teorías de la conspiración que algunos partidos tratan de aprovechar -ha expuesto-. La mentira es a veces más atractiva que la realidad, estimula los sentimientos primarios, juega con ventaja".

Para concluir, ha destacado que las nuevas tecnologías tienen también muchas ventajas y los medios están comenzando a dominar los distintos lenguajes que proponen. "La revolución tecnológica no se detiene, pero siempre nos ha liberado de algunas de las tareas más tediosas para que la función creativa tenga más oportunidad".