Las carreras, las risas y los juegos compartidos han cambiado este miércoles calles, plazas y parques de Huesca. Más de 2.500 niños y niñas de primaria han participado en una nueva edición del Día del Juego en la Calle, una iniciativa organizada por el Ayuntamiento de Huesca que, más allá de su carácter festivo, se ha convertido en una reivindicación de recuperar el espacio público para la infancia.
Desde primera hora de la mañana, enclaves como el parque Miguel Servet, el parque Universidad, la plaza Navarra o la plaza Europa se han llenado de actividad. En total, 2.584 escolares han participado en esta jornada impulsada por el Ayuntamiento dentro del proyecto de la Ciudad de las Niñas y los Niños, con el apoyo del Campus de Huesca y cerca de 300 estudiantes universitarios que han dinamizado las actividades.
Antes de que comenzaran los juegos,han lanzado su mensaje los miembros del Consejo de la Ciudad de las Niñas y los Niños. “Hoy levantamos la voz y queremos que nos escuchen”, han comenzado, para luego exponer que “la ciudad, el mundo y también los colegios no siempre nos dejan jugar como necesitamos y merecemos”. Han señalado directamente a calles “con demasiados coches”, a entornos “no siempre seguros” y a normas que “a veces nos impiden divertirnos”.
“El mundo no escucha nuestra voz, llena nuestro tiempo de obligaciones y olvida que jugar es un derecho, no un premio”, han afirmado. El manifiesto pone el foco en el ámbito escolar, y piden cambios. “Muchas veces nos quitan tiempo de recreo, nos ponen demasiados deberes y exámenes y se olvidan de que aprender también puede ser divertido”, han apuntado. “Podemos explorar, inventar y descubrir sin que los deberes ni los exámenes nos agobien”. Y han sostenido que "está demostrado que jugando se aprende más y mejor, y que los deberes y exámenes nos quitan tiempo de vida”.

El documento también dibuja que quieren una ciudad con “más parques, más naturaleza y menos pantallas”, pero también con menos tráfico y más autonomía infantil. “Queremos transporte público seguro y limpio para que haya menos coches y podamos ir solos al cole, ser más autónomos y movernos con libertad”, han reclamado.
Además quieren que se les escuche cuando dan ideas para mejorar a ciudad y los colegios, y que sus derechos sean "respetados de verdad".
"Soñamos con un futuro donde las calles y los colegios sean espacios libres para jugar, donde existan parques y patios inclusivos y accesibles para todas las niñas y niños, donde el juego libre forme parte de todos los días y donde podamos aprender sin estrés, disfrutando y siendo felices. Queremos que la ciudad y la escuela sean mejores para todos, y que desde hoy defendamos nuestro derecho a jugar, a aprender y a vivir", han finalizado.
RECUPERAR LA CALLE FRENTE A LAS PANTALLAS
La alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna, ha subrayado la importancia de la iniciativa en un contexto en el que las pantallas dominan actualmente el ocio infantil. "La idea es que los niños vuelvan a la calle, que tengan las pantallas más alejadas, que tengan acceso a divertirse al aire libre, que corran, que jueguen y que recuperemos jugar en la calle con juegos tradicionales", ha señalado.
En este sentido, ha remarcado que “la ciudad también es de los niños y las niñas” y que debe adaptarse para que puedan disfrutarla con seguridad.
La alcaldesa ha recordado que Huesca cuenta con numerosos espacios verdes, y ha insistido en la importancia de fomentar su uso desde edades tempranas, "que se acostumbren a estos entornos, que son buenos para la salud y favorecen la socialización, también para niños con algún tipo de discapacidad”.
La vicerrectora del Campus de Huesca, Marta Liesa, ha destacado que este día se ha celebrado de forma ininterrumpida desde hace diez años, "hasta en la pandemia, aunque fuera online", y ha puesto en valor el papel de la Universidad en el proyecto. Casi 300 estudiantes del Campus, tanto de la Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación como de la Facultad de Ciencias de la Salud y del Deporte, junto a una decena de profesores, han estado desplegados por los distintos espacios de la ciudad para hacer posible que 2.580 niños y niñas jugaran en la calle. "Es un ejemplo de colaboración entre instituciones que hace posible que los niños puedan jugar en la calle”, ha señalado.

El concejal de Infancia y Juventud, Guillermo Gómez, ha puesto el acento en el valor de la jornada. Ha señalado que es “una apuesta clara y decidida del Ayuntamiento por los niños y niñas”. Ha destacado que se trata de "una jornada lúdica y festiva para los niños y también de socialización". Además, ha señalado que "Huesca escucha a los niños, porque es su demanda poder salir a jugar a la calle, y hoy esas demandas se hacen realidad", junto con otras iniciativas de ese tipo como el Coso en Juego. Finalmente, ha valorado las sinergias establecidas entre Universidad, Departamento de Educación y Ayuntamiento.
La coordinadora de La Ciudad de las Niñas y los Niños, María Chic, ha explicado que este año se ha preparado una actividad especial para los alumnos de sexto de primaria, que están a punto de dar el salto al instituto. "En la Plaza Luis López tenemos un espectáculo de literatura y música, y en la Plaza San Pedro juegos para más mayores, para darles esa cosita especial", ha apuntado.
Ha agradecido la implicación del Consejo de la Ciudad de las Niñas y los Niños, cuyos miembros han participado en la elección de los juegos y en la elaboración de un manifiesto. "Ellos también ven que estar tanto rato en las pantallas tiene peligro, pero a la vez no deja de engancharles. Estas alternativas de juego en la calle les dan esa salida y además disfrutan, se lo pasan bien y conocen a otros niños y niñas de otros colegios".

La profesora del Campus y miembro del proyecto, Azucena Lozano, ha cerrado las intervenciones poniendo de manifiesto que "el juego es un derecho de los niños, no es algo que les regalemos. A veces los adultos, por protegerlos, les decimos: mejor en casa, mejor con los tuyos. Y los niños tienen que socializar y estar en la calle".
Para Lozano, el verdadero objetivo va más allá de este día. "Lo que queremos reivindicar es que el Día del Juego no tenga que hacerse, sino que todos los días del año sean días del juego en la calle. Queremos una ciudad jugable".
También ha recalcado que est actividad no podría llevarse a cabo si no fuera porque "hay 12 profesores de la Universidad que están en este momento en distintos sitios de la ciudad y además hay más de 300 estudiantes de Magisterio y de Educación Física que están haciendo que esto sea posible. Mucha gente implicada en dar ese derecho que los niños tienen: el derecho a jugar", ha finalizado.
La programación continúa por la tarde, de 17.00 a 19.30 horas, con una sesión abierta de juego en el centro de la ciudad dirigida a toda la ciudadanía.