La experta en discapacidad intelectual y calidad de vida Patricia Navas, profesora de la Universidad de Salamanca, ha defendido este viernes en Huesca la necesidad de avanzar hacia un modelo centrado en la vida independiente, la inclusión real y la garantía efectiva de derechos para las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo. La investigadora ha intervenido en el Palacio Villahermosa de la Fundación Ibercaja dentro del III Congreso Internacional “Pensar la Educación”, organizado por la Universidad de Zaragoza.
Durante su conferencia, Navas ha analizado la evolución experimentada en España durante la última década en materia de derechos, participación social y calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual. La especialista ha reconocido avances legislativos y sociales importantes, aunque ha advertido de que siguen existiendo obstáculos estructurales que dificultan una inclusión plena en ámbitos como la educación, el empleo o la participación comunitaria.
VIDA INDEPENDIENTE
Uno de los principales ejes de la intervención ha girado en torno al concepto de vida independiente y el proceso de desinstitucionalización impulsado en los últimos años desde las políticas públicas estatales. La investigadora ha explicado que el actual marco de trabajo viene marcado por la Estrategia Estatal para un cambio en el modelo de cuidados, orientada a favorecer que las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo puedan permanecer en entornos comunitarios y no en grandes recursos residenciales.
La profesora de la Universidad de Salamanca ha defendido que el objetivo pasa por garantizar que cualquier persona, independientemente de la intensidad de los apoyos que necesite, pueda decidir dónde vivir, con quién hacerlo y cómo desarrollar su propio proyecto vital. Según ha explicado, avanzar hacia una vida elegida exige transformar tanto los servicios existentes como la propia mirada social sobre la discapacidad y la autonomía.
En este sentido, Navas ha advertido de que todavía existen perfiles con necesidades de apoyo más complejas que continúan quedando fuera de opciones como las viviendas tuteladas, lo que obliga a desarrollar nuevos modelos residenciales y recursos más flexibles. La investigadora ha insistido además en la necesidad de que las administraciones incorporen este tipo de fórmulas dentro de sus carteras oficiales de servicios para garantizar que el derecho a vivir en comunidad pueda ejercerse de forma real y no únicamente teórica.
La especialista ha señalado también que la vida independiente no surge de manera espontánea, sino que requiere apoyos profesionales de calidad y una inversión suficiente en el ámbito social. A su juicio, uno de los grandes desafíos actuales pasa por dignificar el sector de la atención y mejorar las condiciones laborales de los profesionales especializados para atraer talento y garantizar intervenciones estables y adecuadas.
Patricia Navas ha subrayado, además, que avanzar hacia modelos comunitarios no consiste únicamente en trasladar a las personas desde instituciones a pisos situados en barrios, sino en construir entornos realmente inclusivos. Según ha explicado, las propias comunidades y vecindarios deben implicarse para que las personas con discapacidad puedan participar plenamente en la vida social como cualquier otro ciudadano.
La investigadora ha citado también algunas experiencias desarrolladas en Huesca vinculadas a modelos de apoyo comunitario y vida independiente, y ha reconocido el trabajo realizado desde hace años por profesionales y entidades sociales del territorio, como la Asociación Down, Valentia o Atadi, esta última en Teruel. Entre ellos, ha mencionado expresamente a Elías Vived como una de las referencias en este ámbito por su contribución a proyectos centrados en la autonomía personal y la inclusión social.
Navas ha reivindicado, asimismo, el concepto de interdependencia frente a visiones centradas exclusivamente en la autosuficiencia individual. La profesora ha recordado que “nadie vive de manera totalmente autónoma” en algunos momentos de su vida y ha defendido que necesitar apoyos para desarrollar la vida cotidiana no resta dignidad ni independencia, sino que refleja una realidad común a todas las personas. A su juicio, el verdadero reto pasa por construir comunidades capaces de garantizar esos apoyos desde la dignidad, la participación y el respeto a la libertad individual.
EDUCACIÓN INCLUSIVA Y ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD
La investigadora ha abordado también las dificultades que siguen existiendo en materia de educación inclusiva y atención a la diversidad. Aunque ha reconocido avances en sensibilización y en presencia de alumnado con discapacidad en entornos ordinarios, ha señalado que continúan existiendo barreras importantes relacionadas con apoyos insuficientes, desigualdad de oportunidades o falta de recursos especializados.
Patricia Navas ha defendido que la inclusión educativa no puede limitarse únicamente a compartir espacio físico dentro de las aulas, sino que debe garantizar participación real, aprendizaje y bienestar emocional. En este sentido, ha insistido en la importancia de adaptar metodologías, reforzar apoyos y promover modelos educativos capaces de responder a la diversidad del alumnado.
La especialista ha alertado además de que muchas personas con discapacidad intelectual continúan encontrando importantes dificultades en su transición hacia la vida adulta, especialmente en el acceso al empleo y a la participación social. Según ha explicado, estas desigualdades afectan con mayor intensidad a las mujeres, que presentan mayores niveles de vulnerabilidad y menos oportunidades de inserción laboral.
Patricia Navas ha insistido además en que la inclusión educativa no puede depender únicamente de más recursos materiales o apoyos externos, sino también de una mejor formación del profesorado. A su juicio, la atención a la diversidad debe formar parte de la preparación de todos los docentes y no recaer exclusivamente en especialistas.
PROMOCIÓN Y GARANTÍA DE DERECHOS
También ha dedicado una parte de su alocución a la promoción de derechos y a los avances legislativos registrados en España durante los últimos años. Patricia Navas ha repasado medidas como la recuperación del derecho al voto para las personas con discapacidad intelectual, la prohibición de la esterilización forzada o el desarrollo de normativas vinculadas a la accesibilidad cognitiva.
La investigadora ha defendido que estos cambios han supuesto un avance significativo en el reconocimiento de derechos y en la visibilización de las personas con discapacidad como ciudadanos de pleno derecho. Sin embargo, ha advertido de que todavía existe una distancia importante entre el reconocimiento legal y la aplicación efectiva de esos derechos en la vida cotidiana.