Un alud registrado en la ruta desde la estación de Formigal hacia los Ibones de Anayet ha afectado a cuatro personas vecinas de Castellón, que han logrado salir por sus propios medios y se encuentran en buen estado. La avalancha se ha producido este sábado en en la zona del barranco Culivillas y ha afectado al grupo que realizaba una ruta con raquetas de nieve.
Un montañero que realizaba la ruta con raquetas ha informado a las 12.29 al 112 de que cuatro personas de un grupo que marchaba delante se habían visto afectadas por un alud. Se trata de dos varones de 35 y 36 años y dos mujeresde 34 y 39 años, todos vecinos de la provincia de Castellón.
La Comandancia de la Guardia Civil ha activado de forma inmediata a los equipos de rescate del Greim de Panticosa y Boltaña, así como el helicóptero, mientras los medios sanitarios han quedado en prealerta ante la posible gravedad del accidente. Pocos minutos después, a las 13.04 horas, una de las afectadas ha comunicado que todos los integrantes del grupo han logrado salir por sus propios medios y se encontraban en buen estado.
La Guardia Civil ha informado de que en el alud una de las mujeres ha quedado completamente sepultada por la nieve y otra parcialmente y que han sido rápidamente auxiliadas los otros dos componentes del grupo, y que han resultado todas ilesas.
Las personas accidentadas han bajado por sus propios medios a la estación de esquí de Formigal, donde han sido atendidas por efectivos del Greim de Boltaña.
Los especialistas del Greim han inspeccionado la zona para asegurarse de que no había más personas afectadas. La incidencia ha queadado finalmente en un susto.
Este episodio recuerda la extrema peligrosidad de los aludes en el Pirineo, especialmente tras los trágicos sucesos de este fin de año. El pasado lunes, un alud en el pico Tablato, en Panticosa, se llevó la vida de tres esquiadores de montaña, y este miércoles otro alud en Bielsa provocó la muerte de un hombre de 55 años, mientras practicaba raquetas de nieve.
Desde la Guardia Civil y el Gobierno de Aragón se ha insistido en que el riesgo de avalanchas sigue siendo elevado en cotas altas y que es fundamental extremar la prudencia, planificar las actividades con información meteorológica actualizada y contar con el equipo adecuado para minimizar los riesgos.