"Estoy en contacto permanente con el Ministerio de Transportes, donde existe una plena conciencia de las afectaciones que causa este parón y una absoluta voluntad de reanudar las obras cuanto antes". Así lo ha trasmitido el subdelegado del Gobierno en Huesca, Carlos Campo, a representantes del tejido empresarial, social y municipal del Alto Gállego, con quienes ha mantenido un encuentro para abordar la situación de las obras de la variante de Sabiñánigo.
En la reunión han participado Lidia Ferrer, gerente de la Asociación de Empresarios Pirineos Alto Gállego, Avelina Bellostas, presidenta de CEOE Cepyme Huesca, Fernando Oliván, secretario de la Federación de Transportes de la provincia de Huesca, Alfredo Beltrán, presidente de la Cooperativa de Santa Orosia, y la alcaldesa de Sabiñánigo, Berta Fernández.
Campo ha trasladado que el Gobierno de España, a través del Ministerio de Transportes, “trabaja en una solución para reanudar cuanto antes las obras de la variante de Sabiñánigo”, actualmente paralizadas. En este sentido, ha explicado que “la UTE decidió suspender de forma unilateral los trabajos este pasado invierno, a solo un 2 % de completar la ejecución”.
Según ha detallado, en el momento en que se produjo la paralización, el Ministerio ya había autorizado la redacción de un tercer modificado del proyecto, que incorporaba las peticiones técnicas planteadas por la propia unión temporal de empresas y que, a su juicio, permitían culminar la obra. Sin embargo, la UTE rechazó firmar la continuidad de los trabajos al considerar que la modificación no satisfacía sus expectativas económicas.
El subdelegado ha subrayado que este tipo de modificaciones “es la vía pautada, con todo el rigor legal y administrativo que conllevan los contratos públicos, para solventar este tipo de situaciones”.
Campo ha señalado que “estoy en contacto permanente con el Ministerio de Transportes, donde existe una plena conciencia de las afectaciones que provoca este parón y una voluntad clara de reanudar las obras cuanto antes, siempre sujetos al cumplimiento de la ley. Eso implica unos pasos administrativos que ya se han dado por parte del Ministerio y que ahora requieren de la respuesta del contratista”, ha señalado Campo”.
En cualquier caso, ha insistido en que “el Gobierno de España mantiene un firme compromiso con las infraestructuras de la provincia de Huesca: la variante de Sabiñánigo, una vez resuelta esta dificultad, será una realidad”.
Asimismo, ha querido trasladar un mensaje de tranquilidad respecto a la celebración de la Marcha Quebrantahuesos y a los desplazamientos vinculados a la campaña agrícola, ya que la Dirección General de Carreteras prevé alternativas en caso de que fueran necesarias.
Las obras del tramo Sabiñánigo Este–Sabiñánigo Oeste de la A-23 cuentan con un presupuesto vigente de 108,36 millones de euros, mientras que el tramo Lanave–Sabiñánigo Sur dispone de una inversión de 102,4 millones. Además, el pasado diciembre el Ministerio de Transportes licitó por 153,6 millones de euros la construcción de la variante de Jaca, que conectará las autovías A-21 y A-23.
