La variante de Sabiñánigo sigue acumulando retrasos -la previsión inicial era tenerla acabada en enero de 2023- mientras se apuran las negociaciones entre la Unión Temporal de Empresas adjudicataria, Rover-Aldesa, y el Ministerio de Transportes y Movilidad con el objetivo de desbloquear la pretensión del modificado técnico número 3 que ha formulado la UTE al estimar que el proyecto no se ajustaba al coste que requiere acometerlo.
Fuentes de la compañía vaticinan que no será hasta avanzado abril cuando alcancen un acuerdo con el gobierno porque las posturas todavía están alejadas y la UTE está dispuesta, en caso de enrocamiento del ministerio, a dejar la obra porque con el actual montante acordado sería absolutamente deficitaria.
Las previsiones de ejecución se prolongan, por tanto, hasta aproximarse al final del año, uno sobre los anuncios del ministro Puente, entre ellos en Siétamo con motivo de la inauguración del tramo hacia Huesca. La UTE afirma que, en caso de firmar el modificado, comenzarán inmediatamente los trabajos para acelerar al máximo el proceso.
Las empresas de la unión temporal consideran que, con las actuales condiciones, hay una "indefensión" por la falta de rigor del proyecto inicial con las necesidades para realizar este tramo, que se han detectado en las revisiones de todo orden precisas para afrontar la obra. La negociación está siendo concentrada con el Ministerio y la Demarcación de Carreteras del Estado.
De acordarse el modificado técnico número 3, el sobrecoste de la obra respecto a lo presupuestado puede irse a un 40 o un 50 %, muy superior sobre los 70,92 millones por los que fue adjudicada a Rover-Aldesa.
La actual situación de la variante de Sabiñánigo está provocando un permanente colapso que afecta muy negativamente al turismo invernal, que ha padecido toda la temporada de esquí las enormes caravanas de vehículos en los días más importantes, a la industria y a los pueblos del entorno que han manifestado su malestar por los problemas económicos y de seguridad a través de la Asociación El Cajicar. Ahora, la inquietud es que, tal y como está desenvolviéndose la ejecución de las obras, puede llegar a aproximarse a la nueva campaña de las estaciones de esquí.