La época de los ochenta permanece en fotografías, canciones, carteles, fanzines, prendas de ropa, cuadros y, sobre todo, en la memoria de quienes las vivieron. Esa Huesca ocupa ahora la Sala de Exposiciones de la Diputación Provincial de Huesca con ‘Huesca en Tránsito. Crónica sentimental de una década’, una muestra que recupera la efervescencia cultural de aquellos años y que invita también a quienes no los vivieron a descubrir cómo una ciudad y toda una generación encontraron nuevas formas de expresarse.
La exposición se inaugura este viernes, 18 de septiembre, a las 19.00 horas y seguirá un concierto de Kiev Cuando Nieva, Will Spector y Los Fatus y Copiloto, a partir de las 21.30 horas en la plaza de San Voto.
Comisariada por Alberto Gabarre, José Ignacio Callén y Jesús Bosque, reúne materiales aportados con la colaboración de más de 180 personas y transforma por completo la sala para recrear el ambiente social, musical y creativo de aquella década. La propuesta se completa con conciertos, cine, mesas redondas, intervenciones artísticas y sesiones de DJ, que prolongarán durante casi dos meses el espíritu de aquella Huesca.
El punto de partida es el bar Tránsito, abierto entre 1984 y 1990, pero el recorrido pretende ir mucho más allá de sus paredes. Aquel local se convirtió en uno de los escenarios de una transformación cultural que tuvo otros protagonistas, otros espacios y numerosas iniciativas. El Jai Alai, las peñas, los grupos musicales, los artistas, los fanzines y una nueva relación entre la cultura y la calle forman parte de una historia que la exposición trata de reconstruir desde diferentes perspectivas.
El diputado de Cultura, Carlos Sampériz, durante la presentación, ha reconocido que el proyecto le ha permitido descubrir la dimensión que llegó a alcanzar aquel movimiento. “No quiero que se quede solo una anéctoda de que mitifiquemos un bar, porque es algo más que un bar, por lo que supuso, por lo que trajo y consiguió producir en el aspecto cultural, los fanzines, la música, las fiestas, el arte y la moda”, ha señalado.
Como ha apuntado, "se ha conseguir traer a la sala de exposiciones no solo una exposición, sino una cuestión de piel, una cuestión emocional". Y no solo capela a "la gente que en aquel momento disfrutó de lo que supuso esa efervescencia cultural", sino también "a los que hoy descubrimos lo que fue el Tránsito y poder vivirlo", ha añadido. En este sentido, ha valorado que "el Departamento de Artes Plásticas ha conseguido cruzar un sentimiento de emoción de los años 80 con gente actual que no pudieron vivirlo".

José Ignacio Callén, uno de los comisarios y autor del libro que acompaña a la exposición, ha insistido en que el relato no pretende reducir aquella transformación a un único establecimiento. El bar Tránsito fue un símbolo, pero la actividad cultural de Huesca se extendió por numerosos espacios y encontró su expresión en disciplinas y colectivos muy diferentes.
La década estuvo marcada también por la llegada de nuevas políticas culturales, la recuperación de las calles como espacio de actividad y la aparición de una generación de músicos y creadores que comenzó a experimentar con lenguajes distintos. El movimiento tenía además antecedentes en la contracultura y en el ambiente underground de finales de los setenta.
“El Tránsito no fue el único lugar en el que se produjo esa transformación cultural, porque parece que centramos mucho el protagonismo en solo un local. Había muchos otros locales, había muchos otros grupos, muchas otras iniciativas”, ha señalado Callén.
La exposición plantea así una mirada más amplia sobre lo que ocurrió en Huesca durante aquellos años y establece conexiones con el contexto político y cultural de la España de la época. La ciudad estaba inmersa en un proceso de cambios que afectaba también a la manera de crear, de relacionarse y de ocupar los espacios públicos.
Los comisarios han querido alejarse igualmente de una visión idealizada. La muestra no pretende presentar los ochenta como una época perfecta ni convertir la nostalgia en el argumento principal del proyecto. “Esto no es tampoco un ejercicio de nostalgia, es un ejercicio con una cierta investigación historiográfica”.
"Por eso es un acto creativo, proyectivo, no solamente del Tránsito, no solamente de la gente que participó entonces, sino de los grupos de la época, el Jai Alai, etc. Todo este movimiento, esta especie de explosión cultural que hubo en esos años, que se cierra en el 90, curiosamente el año que se produce una reacción juvenil contra el horario del cierre de los bares. Así que es un ciclo que se cierra", ha comentado.
"Con eso no queremos ni glorificar el cierre tardío los bares, ni glorificar a la noche oscense de aquella época, que tenían sus problemas, que tenían sus luces y sombras, todos lo sabemos lo que pasó en esa época. En definitiva, este es un ejercicio que pretende simplemente mirar al pasado", ha explicado.
Callén ha valorado que "la gran idea inicial de esta exposición fue de Jesús Bosque", quien ha considerado importante ampliar el significado del título de la muestra más allá del local que le sirve de referencia. España salía de la dictadura y se consolidaban de las primeras instituciones democráticas. “No solamente es Huesca en tránsito, es un país en tránsito”, ha explicado Bosque. “Es ese momento de tránsito, de renovación social, de que había que crear las cosas”.

En ese escenario surgieron iniciativas pioneras en la música, la fotografía, el cine y otras disciplinas. La exposición recupera algunas de ellas y las sitúa dentro de un contexto histórico que permite entender tanto su carácter rupturista como las dificultades de aquellos años. "Era maravilloso porque podías hacer de todo, pero no todo era así,mucha gente se quedó por el camino, no se puede idealizar tampoco la época". Ha comentado que la exposición lleva a “"ese momento histórico, cultural, donde todo es nuevo”.
"MARCÓ LA VIDA DE MUCHA GENTE"
Para Alberto Gabarre, que junto a Manu Palou puso en marcha el bar Tránsito, el proyecto tiene además un componente personal. Cuando ambos llegaron a Huesca desde Barcelona para abrir el local no podían prever que aquella iniciativa acabaría formando parte de la memoria colectiva de la ciudad décadas después.
La preparación de la exposición ha permitido recuperar materiales y reencontrarse con personas que participaron de aquella experiencia. Fotografías, documentos, objetos y testimonios han aparecido gracias a una búsqueda que ha implicado a numerosos protagonistas de aquellos años.
“Nosotros cuando vinimos a Huesca a montar el bar, no teníamos, por supuesto, ni idea de la repercusión que podía llegar a tener”, recuerda Gabarre. La respuesta de quienes conservaban materiales ha sido una de las sorpresas del proceso. Muchos de ellos han cedido fotografías, documentos y objetos para completar un relato que, cuatro décadas después, continúa teniendo una fuerte carga emocional. “Nos ha sorprendido que realmente aquella época fue muy importante y marcó la vida de mucha gente y, después de tantos años, todavía nos recuerdan con muchísimo cariño”.
La propia exposición incorpora una recreación del Tránsito con parte de su barra, el reloj original, mobiliario y otros elementos del local. La intención es que el visitante no se limite a contemplar documentos, sino que pueda acercarse físicamente a uno de los espacios que protagonizaron aquella historia.
"Hemos querido que no fuera solamente una exposición solamente, sino que se recogieron muchas actividades, como reflejo de lo que era el Tránsito, donde pretendíamos acoger cualquier iniciativa. Esa actividad queríamos que se reflejase también con la exposición con una serie de actividades paralelas. De ahí la complejidad tde organizar todo esto para el equipo de la DPH y hay que reconocer el trabajo inmenso que han hecho".
FOTOGRAFÍAS, MÚSICA, ARTE Y MODA
El recorrido comienza poniendo el foco en las personas. Una de las primeras propuestas invita al visitante a preguntarse "¿Dónde estabas tú?", a partir de fotografías que permiten reconocer rostros y escenas de aquellos años.
Después, el recorrido sitúa la evolución de Huesca dentro de un contexto más amplio mediante un cronograma que recoge acontecimientos de la ciudad, España y el mundo. La música ocupa otro de los espacios centrales, con referencias a los grandes éxitos de la época, los grupos locales y la actividad musical vinculada al Tránsito.
La exposición incorpora también un diccionario de grupos elaborado en 1986 y un árbol genealógico que muestra las conexiones entre las formaciones musicales. El recorrido se detiene además en las artes plásticas, la moda y los fanzines, con nombres y materiales vinculados a aquella escena.
Se ha recordado al diseñador Antonio Sarasa, que trabajó en el entorno del Tránsito y desarrolló propuestas de moda con materiales poco convencionales como sacos de carnicería. El relato incorpora también la actividad de artistas como Javier Romera y otros creadores vinculados de distintas maneras al ambiente cultural de aquellos años.
Callén ha explicado que una de las piezas audiovisuales de Jesús Bosque recoge cómo es en la actualidad el recorrido de un vídeo realizado por Los Mestizos desde la entrada de Huesca por el Puente de San Miguel hasta su local en el Callejón del Saco. La comparación entre las imágenes de entonces y la ciudad actual permite comprobar físicamente la transformación urbana.
La parte dedicada específicamente al Tránsito reúne convocatorias de conciertos, fiestas y materiales gráficos, entre ellos los flyers realizados por Luis Lles. También se abordan las conexiones del local con otras ciudades españolas y las influencias que alimentaron su programación.
"Es simplemente el reflejo de aquella época. Haber nacido en Huesca y vivir todo esto forma parte de lo que somos", ha resumido.

MUCHO MÁS QUE UNA EXPOSICIÓN
El proyecto no termina al abandonar la sala. La programación busca sacar la cultura a otros espacios de Huesca. Los conciertos, las sesiones de DJ, las intervenciones artísticas, el cine y las mesas redondas completarán la propuesta hasta noviembre.
La música será protagonista ya este viernes, día de la inauguración, con las actuaciones de Kiev Cuando Nieva, Will Spector y Los Fatus y Copiloto, a partir de las 21.30 horas en la plaza de San Voto. La programación continuará con mesas redondas los días 23 de septiembre, 7 y 28 de octubre, un ciclo cinematográfico con películas como Deprisa, deprisa, Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón y Arrebato, además de una sesión de cortometrajes oscenses.
También habrá intervenciones murales en directo de Javier Romera, Alfredo Cabañuz, José Ángel Enciso y Fernando Hatake, acompañadas de diferentes sesiones de DJ. El programa concluirá el 15 de noviembre con las actuaciones de Domador, Lassi.0, Naxmax y Kikemán DJ en los Porches de Galicia.
La Diputación completa la muestra con la edición del libro ‘Huesca en Tránsito. Crónica sentimental de una década’, escrito por José Ignacio Callén, y un vinilo, ‘Huesca en Tránsito. Re-make/Re-model’, que reúne doce canciones de grupos oscenses de los ochenta reinterpretadas por formaciones de la escena musical actual. El proyecto incorpora además un programa didáctico dirigido a distintos públicos.
La Sala de Exposiciones de la DPH podrá visitarse hasta el 15 de noviembre, de martes a viernes de 18.00 a 21.00 horas y los sábados, domingos y festivos de 12.00 a 14.00 y de 18.00 a 21.00 horas.