No acaba de estar sano el Huesca, que este sábado puede certificar su salvación en LaLiga Smartbank por segunda temporada consecutiva. Así, en caso de lograr una victoria ante el Leganés (18:30h), el equipo de Ziganda jugaría por tercera campaña consecutiva en la división de plata del fútbol español.
Pero no será sencillo porque delante tendrá un rival que, con dos puntos menos en el casillero (46), busca exacatamente lo mismo. Además, la enfermería del Huesca sigue sin vaciarse porque este jueves varios efectivos han trabajado al margen y en solitario, tal y como hicieron en la primera sesión de la semana -este miércoles- tras regresar de Málaga.
Samuel Obeng, Juan Carlos y Gerard Valentín han entrenado a un lado este jueves en la Base Aragonesa de Fútbol y habrá que ver cómo llegan -si es que llegan- al encuentro de Butarque. El delantero ghanés disputó 74 minutos en La Rosaleda partiendo como titular pero viene arrastrando unas molestias en las últimas semanas que le impiden estar al cien por cien. Aún así, Cuco Ziganda lo ha tenido que estirar más de la cuenta en partidos como el de Andorra, donde empezó el partido en el banquillo pero nada más comenzar tuvo que tirar de él por la lesión de Aboú Kanté.
Juan Carlos también partió desde el once titular ante el Málaga y jugó 86 minutos. Este miércoles confesaba ante los medios de comunicación que padecía un leve esguince o molestia en la zona de la clavícula derecha y que su recuperación se alargaría un par de días o tres. El tercero en discordía, Gerard Valentín, se quedó fuera de la convocatoria ante el Málaga porque tuvo que cumplir sanción por el ciclo de tarjetas amarillas, pero el extremo, que sí entrenó el miércoles, se ha guardado este jueves a pocas horas de viajar hasta Leganés.
Por otro lado, nada cambia en Joaquín Muñoz y José Ángel Carrillo. Al igual que hicieron el miércoles, el malagueño y el murciano han trabajado al margen y todo hace indicar que se volverán a perder un nuevo partido. Joaquín padece una inflamación en el tobillo desde el derbi aragonés ante el Real Zaragoza que le está suponiendo un auténtico calvario después de completar los mejores meses en términos personales en la competición liguera. Carrillo, por su parte, padece alguna molestia en la parte posterior del muslo y su última aparición vestido de corto fue el pasado 16 de abril en Andorra, donde disputó algo más de media hora. El Huesca irá entre algodones a Leganés.