Cuco Ziganda, entrenador del Huesca, considera que "ha sido decisivo" el inicio de la segunda parte. "En el primer tiempo, no creo que hayamos sido mejores, pero ha tenido alternancias, momentos para nosotros, momentos para ellos y estaba igualado. En el segundo tiempo, ellos han salido mucho mejor que nosotros, mucho más decididos, mucho más convencidos de lo que estaban haciendo y a nosotros nos ha costado mucho entrar y coger el sitio".
A partir del gol, ha sido un "momento crítico", pero "a base de corazón y ordenarnos hemos tenido opción de empatar. Muy dolidos por la derrota". Con los cambios, ha pretendido reorganizar todo. "El campo se nos hacía muy grande y con más energía a ver si podíamos entrar entre líneas. Al final sí hemos tratado de empujar, hemos tenido nuestras opciones aunque ellos habían tenido para el 0-2".
"Está siendo un arranque muy dubitativo. No esperábamos eso conforme el año pasado, no estamos encontrando esa solidez, esa confianza, ese poder al que estábamos acostumbrados. Estamos más blandos en todos los niveles y necesitamos cambiar la dinámica y la energía, porque aquí nadie regala nada y hay mucho poder en los contrarios. Si no cambiamos, es complicado conseguir los objetivos".
RAMÍREZ NO ENTIENDE EL SUFRIMIENTO
El entrenador del Sporting de Gijón, Miguel Ángel Ramírez, ha sostenido que ha sido una victoria "más sufrida de lo que merecíamos. Todas las que tienen ellos vienen de haber perdonado nosotros el 0-2".
Ramírez ha asegurado que "había que dar un paso porque no nos estaba valiendo lo que estábamos haciendo. En el volumen ofensivo, en el control y ser más decididos para ir adelante. Estábamos jugando no como si jugáramos fuera".