Los impulsores: Las personas en el centro de las organizaciones

Consultor, conferenciante y autor.
25 de Febrero de 2024
los Impulsores

Si algo me han dejado claro estos 20 años trabajando con empresas e instituciones diversas, es que el elemento clave que define el futuro de la mayoría de ellas son las personas que las integran. Cualquier organización que se precie es un conjunto de personas que debe recorrer el camino del propósito hacia su visión fundamentándose en su cultura corporativa.

En esta apasionante aventura, será esencial definir las líneas estratégicas que marcarán el rumbo y el ritmo de la compañía, y, sobre todo, establecer un marco de actuación que dote de herramientas y competencias clave a nuestra gente.

Si somos capaces de conocer y comprender las necesidades, los deseos, los sentimientos, las competencias, los estados de ánimo… de las personas que interactúan con nosotros lograremos su confianza y compromiso para alcanzar las metas planteadas.

LOS IMPULSORES

El Premio Nobel de Literatura Bertrand Russell decía que “Toda la actividad humana está motivada por el deseo o el impulso”. Impulsar es conseguir que una cosa o persona se ponga en movimiento en una dirección o imprimirle más velocidad aplicándole una fuerza. También hace referencia a inducir o estimular a alguien a realizar una acción.

Lo que realmente precisan las organizaciones de nuestro tiempo son lo que denomino impulsores. Agentes de cambio capaces de influir en la marcha de las empresas, los territorios y las personas integran ambos, con objeto de crear oportunidades de crecimiento en el ámbito en el cual se mueven. Personas con la predisposición de aprender y aprehender de todo aquello que les rodea. Individuos proactivos que evolucionen con nosotros y sean capaces de hacer crecer a sus compañeros.

CARACTERÍSTICAS DE UN IMPULSOR

Los impulsores desarrollan una serie de peculiaridades que son fundamentales, en los tiempos actuales, para que la empresa logre sus objetivos.

  1. Conectan: Un impulsor genera redes de colaboración con objeto de establecer sinergias y crecer.
  2. Comprenden el contexto en el que se mueven y tienen capacidad para tomar las decisiones adecuadas en cada situación.
  3. Facilitan: Facilita las cosas, bajándolas al terreno y alejándose de procedimientos complejos y farragosos. La clave reside en ponerse en marcha, ser operativos y actuar con eficiencia.
  4. Inspiran: Inspiran con el ejemplo, no se trata de trabajar para ser el primero sino ser el primero en trabajar.
  5. Agradecen: Son especialmente agradecidos porque son conscientes de que la mayor parte de lo que somos nos lo dieron otros.
  6. Motivan: Mueven a la gente en la dirección adecuada, tratando de hacer mejores a aquellos que les rodean.
  7. Emocionan: Son conscientes de la gestión de las emociones y de la necesidad de aprender a conocerlas y controlarlas.
  8. Comunican: Escuchan con atención y les adorna el don de la palabra porque son conscientes de que el dominio de la comunicación es clave para liderar personas.
  9. Piensan en positivo: Son optimistas e intentan obtener enseñanzas positivas de todo aquello que acontece, ya que en la vida unas veces se gana y otras se aprende
  10. Incitan: Sus acciones se expanden por la organización o el territorio contagiando a otros y posibilitando la mejora continua.

En consecuencia, una de las necesidades esenciales de cualquier organización es la gestión del talento, con objeto de detectar, captar y forjar estos impulsores, para proporcionarles un ecosistema que les permita replicarse, crecer y hacer crecer a otros.