Los videos analizados por la Unidad Central Operativa de Medio Ambiente de la Guardia Civil muestran al investigado en el punto preciso y el momento de la ignición del fuego en Las Peñas de Riglos, captado por las cámaras de la empresa y con la sucesión de acontecimientos en esos más de cuatro minutos fundamentales para el comienzo del incendio.
Las imágenes en sucesión de movimientos a las que ha tenido acceso EL DIARIO DE HUESCA corroboran la explicación de la unidad especializada de la Benemérita con el instante en el que el detenido se desplaza hacia el punto de inicio de las llamas, el primer humo que pasa de blanco a negro en segundos, la llegada de sus compañeros en una camioneta e incluso un reproche de uno de ellos por la actitud pasiva del presunto autor.
Eran los indicios probatorios a los que se refería el primer juez instructor de la Plaza número 3 del Tribunal de Instancia de Huesca que decretó el ingreso provisional sin fianza, después revocado por un auto de la Audiencia Provincial que dejó al investigado en libertad provisional con medidas cautelares al estimar que el cuadro indiciario no justificaba por intensidad la entrada en la cárcel.
El caso fue trasladado al Juzgado de Jaca, que de manera inmediata abrió, a petición de la Fiscalía Provincial, una pieza separada y secreta para el análisis de los dos celulares en poder del investigado, un Samsung y un Apple, para comprobar sus comunicaciones, así como para la visualización de los videos disponibles en la causa tomados por la empresa en la que trabajaba el detenido. En el primer apartado, la posibilidad incluso de que hubiera circulado él mismo un video propio tomado en ese momento según apuntaba un informe del Eprona (Equipo de Protección de la Naturaleza) que además señalaba las contradicciones en sus declaraciones.
LA ACTITUD PASIVA Y UN COCHE
En los videos, se aprecia la sucesión de acontecimientos de esa mañana del 10 de agosto, con el investigado caminando tranquilamente hacia el lugar que, posteriormente, empieza a echar humo, primero claro y después negro.
Poco después, llegan tres compañeros en una camioneta y rápidamente se percatan de la situación, por lo que un primero llega ya con un extintor que aplica sobre el fuego y los otros dos van a por sendos matafuegos para intentar sofocarlo.

El que se había adelantado incluso se dirige al investigado, que mantiene una actitud pasiva, y le reprocha que esté "con el móvil, tío".
Otra cámara recoge la parada en la ribera de la carretera de un coche al que alude el auto de la Audiencia Provincial. Dos jóvenes se apean del vehículo, quizás alertados por el fuego, pero se quedan junto al automóvil mirando hacia el incendio recién iniciado y vuelven a montar en segundos, para retomar el viaje haciendo sonar su claxon. En todo caso, se encontraban a dos o tres decenas de metros.
La investigación tecnológica de la Edite de la Unidad de Policía Judicial de la Guardia Civil, que analiza estos contenidos audiovisuales y los teléfonos, determinará en buena medida el devenir de la pieza principal y la separada para el investigado y para el esclarecimiento de los hechos que concluyeron en el mayor incendio del año en Aragón con diecinueve pueblos evacuados, 1.046 desalojados, 17.000 hectáreas calcinadas y una amenaza real a los monasterios de San Juan de la Peña.