La Feria del Libro de Huesca da voz a vidas olvidadas, experiencias invisibles y el legado de la provincia

Angélica Morales, Alicia M. Gallán y María Jesús Hernández Viñerta junto a Enrique Chabier Compairé acercan sus obras a los oscenses

Periodista
31 de Mayo de 2026
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Angélica Morales durante la presentación de 'Estás en mis ojos' en la Feria del Libro de Huesca. Foto Mercedes Manterola
Angélica Morales durante la presentación de 'Estás en mis ojos' en la Feria del Libro de Huesca. Foto Mercedes Manterola

La Feria del Libro de Huesca ha reunido tres propuestas literarias que, desde perspectivas muy distintas, coinciden en la necesidad de rescatar historias, dar voz a quienes han quedado en los márgenes y mirar con atención tanto al pasado como a las realidades cotidianas. Angélica Morales, Alicia M. Gallán y el equipo formado por María Jesús Hernández Viñerta y Enrique Chabier Compairé han compartido con el público sus obras en presentaciones y firmas de libros..

Angélica Morales ha presentado Estás en mis ojos, una obra centrada en la figura de Hélène Roger, a quien define como “la historia de una pionera del fotoperiodismo, la primera mujer en fundar una agencia periodística en París y la primera que retrató todas las heridas y las cicatrices de la Europa del siglo XX”. Ha explicado que fue precisamente esa labor la que permitió a la protagonista “crear su agencia y convertirse en una de las primeras mujeres que viajó por el mundo y retrató todas las heridas y las cicatrices de la Europa del siglo XX”. La autora ha recordado que su trayectoria quedó ensombrecida por un final trágico, ya que “fue asesinada por su marido a los 82 años de una forma muy cruel y esa historia ensució toda su trayectoria, que fue muy luminosa”.

En la novela conviven distintas líneas narrativas, ya que junto a la reconstrucción de esta figura histórica aparece un personaje de ficción, Isabel Santolaria, que investiga el crimen décadas después mientras reconstruye otras historias y la suya propia. Morales ha insistido en que el origen del libro está en la necesidad de recuperar figuras olvidadas. “La historia la escriben los hombres y las mujeres acaban sepultadas, y si además eres una mujer asesinada, solo eres una mujer asesinada”. Por eso ha defendido que quería “darle voz a una de las grandes figuras del siglo XX, a una mujer independiente, luchadora y con una personalidad muy fuerte que no merecía estar en la sombra”.

La historia silenciada de una pionera del fotoperiodismo

Ha subrayado que su protagonista fue “una mujer que luchó por el voto, que tenía su propia agencia, que era su propia jefa y que mantuvo su apellido”, y ha reivindicado el valor de estas historias que permanecen ocultas hasta que alguien decide recuperarlas, porque “cuando tiras de un hilo aparecen ellas, las mujeres invisibles, y hay que darles luz”. La autora ha destacado además la respuesta de los lectores, asegurando que el libro “está devolviendo mujeres que luchan y está acercando una historia que no conocíamos, y eso está generando mucha alegría”.

Alicia M. Gallán. Foto Mercedes Manterola
Alicia M. Gallán. Foto Mercedes Manterola

HONRAR LAS MAESTRAS DEL CIUDADO

Por su parte, Alicia M. Gallán ha presentado Honrar las maestras del cuidado, un conjunto de relatos que parten de la experiencia cotidiana y buscan abrir una reflexión sobre una realidad frecuentemente invisibilizada. Ha explicado que la idea surgió al darse cuenta de que tenía “varios relatos que giraban sobre el tema del cuidado y que podían ser reunidos como una herramienta para trabajar la igualdad”, con el objetivo de que el libro “vaya más allá de su valor literario y conduzca a una reflexión necesaria”.

Poner palabras a lo que significa cuidar

Gallán ha señalado que los textos, aunque son de ficción, están profundamente conectados con la realidad, ya que “están llenos de realismo porque me he ido nutriendo -ha apuntado- de historias de mujeres de mi entorno y de los talleres que he impartido durante años”. En ese proceso detectó una carencia que marcó el desarrollo del libro, ya que “muchas mujeres no conseguían encontrar palabras para explicar lo que habían vivido o para profundizar en lo que significa cuidar”, lo que le llevó a escribir precisamente con la intención de “proporcionar palabras y expresiones que permitan contar sus propias vivencias”.

No se habla apenas de lo que significa cuidar, de cuánto cuesta aprenderlo, de cuántos conocimientos intervienen”, ha reflexionado. "No tiene valor económico ni tampoco social, no hay un reconocimiento público”. Frente a ello, ha defendido que visibilizar estos procesos no solo es una cuestión de justicia, sino también de futuro, porque “si las nuevas generaciones aprenden qué es cuidar, se puede crear una sociedad muchísimo mejor”.

La autora ha mostrado su satisfacción por la acogida del libro, porque ha conseguido su propósito de que “muchísimas mujeres me han dicho que se han sentido identificadas y reflejadas”, y ha destacado especialmente el impacto entre las personas mayores, que le transmiten que “cuánta verdad hay en ese libro”. Para Gallán, ese reconocimiento confirma que la obra “está cumpliendo su propósito”.

María Jesús Hernández y Enrique Chabier Compairé en la Feria del Libro. Foto Mercedes Manterola
María Jesús Hernández y Enrique Chabier Compairé en la Feria del Libro. Foto Mercedes Manterola

RICADO COMPAIRÉ

Por otra parte, María Jesús Hernández Viñerta y Enrique Chabier Compairé han firmado en la feria ejemplares de Ricardo Compairé: el farmacéutico que retrató el alma del Alto Aragón, una biografía que recupera la figura de un personaje clave en Huesca. Ambos han mostrado su satisfacción por la acogida del libro y por poder presentarlo en la feria, "una cita obligada por la relevancia de Ricardo Compairé en la provincia”.

Enrique Chabier Compairé ha explicado que el origen del proyecto responde a una necesidad familiar, ya que “iban desapareciendo todos los descendientes y pensamos en hacer un libro sobre su biografía”, lo que le llevó a contar con María Jesús Hernández para dar forma al relato. Por su parte, la autora ha destacado que uno de los aspectos que más sorprende al público es descubrir que las imágenes del fotógrafo “eran fotografías pensadas y muy meditadas, no instantáneas”, realizadas con la intención de “dejar plasmada la vida de aquel momento”.

Han subrayado también el vínculo emocional del público con la figura de Compairé, ya que muchas personas recuerdan sus exposiciones y se acercan al libro con interés por conocer más, algo que se refuerza con la difusión que ha tenido la obra en distintas presentaciones. Ambos han reconocido que la acogida ha superado sus expectativas, como en Huesca, donde Enrique llegó a emcionarse”, y han valorado la gran atención tanto del público como de los medios.

El hombre que retrató el alma del Alto Aragón

Para los autores, el éxito del libro está estrechamente ligado a la relevancia del propio protagonista, al considerar que “Ricardo Compairé nos ha dado la mitad del trabajo hecho”, gracias a la huella que dejó en Huesca y en toda la provincia. La siguiente presentación será en Hecho, con una relevancia especial, ya que Compairé ejerció como boticario en esta localdiad de 1908 a 1921.