Garrido advierte en el Congreso de Periodismo de Huesca del desgaste físico y emocional de cubrir una guerra

La corresponsal de EFE en Jerusalén conversa con Gumersindo Lafuente desde un refugio mientras suenan explosiones en la ciudad

12 de Marzo de 2026
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Gumersindo Lafuente y Núria Garrido. Foto Myriam Martínez
Gumersindo Lafuente y Núria Garrido. Foto Myriam Martínez

El 27º Congreso de Periodismo Digital de Huesca ha cerrado su primera jornada con una sesión impactante. El veterano periodista Gumersindo Lafuente ha conversado con la corresponsal de la Agencia EFE en Jerusalén, Nuria Garrido, quien ha intervenido desde un refugio debido a la amenaza de misiles balísticos que hoy mismo ha provocado tres fuertes explosiones en la ciudad.

La conversación ha puesto el foco en la precaria situación de los reporteros. Nuria Garrido ha confesado que, aunque su trabajo es su "forma de estar en el mundo", el coste físico y emocional ha sido altísimo. Ha denunciado abiertamente que las empresas periodísticas no invierten en la salud mental de sus enviados: “Yo tengo mi propia psicóloga a la que pago”, ha revelado, señalando que las instituciones todavía no han incluido este bienestar en sus debates internos.

Además, la periodista ha roto el mito del heroísmo, admitiendo que convive con el miedo y que en la profesión a menudo se ha preferido "aparentar" fortaleza antes que preguntar a un compañero cómo está realmente. Ha advertido sobre el riesgo de desarrollar estrés postraumático al pasar de la adrenalina del frente al vacío de volver a casa.

Gumersindo Lafuente. Foto Myriam Martínez
Gumersindo Lafuente. Foto Myriam Martínez

"MARATONES" Y DECISIONES DE PODER

En un análisis crudo del panorama internacional en este marzo de 2026, Garrido ha calificado la actitud de Donald Trump hacia la prensa como la de un "matón". Según la corresponsal, el apoyo de Trump ha permitido que Benjamin Netanyahu lleve a cabo una "huida hacia adelante" para distraer de sus problemas judiciales y del genocidio en Gaza, arrastrando a la región a una guerra con Irán que muchos sabían que llegaría,.

La periodista ha lamentado que el mundo esté gobernado por "hombres blancos, heterosexuales y fascistas" que toman decisiones basadas en su afán de poder, mientras la población civil sufre las consecuencias. Ha destacado el contraste entre Israel, donde la Cúpula de Hierro protege a la población, e Irán, donde los ciudadanos no tienen refugios ni alarmas y escuchan los cazas desde sus casas,.

La corresponsal ha explicado que Irán no parece dispuesto a rendirse y ha optado por una estrategia de caos regional. Ha confirmado que el cierre del Estrecho de Ormuz es la herramienta de presión más potente de Teherán para quebrar la economía mundial mediante el precio del petróleo,. A pesar de los bombardeos estadounidenses e israelíes, el régimen iraní ha mantenido su capacidad de ataque, lanzando incluso misiles con bombas de racimo, que son más difíciles de interceptar.

SER ESPAÑOL EN ISRAEL

Garrido ha relatado la hostilidad que sufren los periodistas españoles. Ha asegurado que en ocasiones ha tenido que decir que es italiana para evitar agresiones, debido al odio generado por la postura del gobierno de Pedro Sánchez en defensa de los derechos humanos.

“No soportan las críticas, se victimizan”, ha sentenciado la periodista, explicando que la sociedad israelí, inmersa en una potente maquinaria de propaganda, ve a cualquier periodista que cuestione sus acciones como un enemigo.

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La jornada del Congreso ha concluido así con un recordatorio de que, en medio de las bombas y la desinformación, el periodismo honesto ha pasado a ser una profesión de altísimo riesgo, tanto físico como moral.