"Ya no estamos ante un plan de demolición oculto en los despachos, sino ante una sutil estrategia de olvido". Con esta afirmación, la historiadora y profesora de la Universidad de Zaragoza, Irene Abad, resumió este domingo el mensaje central de la procesión cívica organizada para reclamar la recuperación del antiguo Seminario de Huesca. Durante la lectura del manifiesto denunció que la falta de actuaciones está conduciendo al conjunto monumental hacia "una forma de amnesia institucional" y defendió que la ciudadanía ha decidido pasar "del abrazo a la procesión" para exigir su rehabilitación antes de que el deterioro resulte irreversible.
La movilización, convocada por la Plataforma para la Defensa del Patrimonio de Huesca, junto a Apudepa, Colectivo Ciudadano, las asociaciones vecinales de María Auxiliadora, Perpetuo Socorro, Santiago y San José, además de la Federación de Barrios Osca XXI, ha comenzado en la plaza de la Universidad, donde Irene Abad ha dado lectura al manifiesto que ha servido de hilo conductor de la jornada.

A partir de ese punto, Abad ha explicado el sentido de una movilización que supone la evolución natural de las cuatro convocatorias anteriores. Ha recordado que aquellos abrazos simbólicos nacieron en junio de 2021, cuando trascendió el proyecto municipal que contemplaba el derribo de cerca del 45 % del complejo edificado. "Hasta ahora eran abrazos. Durante cuatro ediciones, la ciudadanía se ha congregado en la plaza de la Universidad para rodear el antiguo Seminario", ha recordado. Aquella iniciativa surgió, según ha explicado, como "un escudo humano protector, de afecto y de resistencia patrimonial", para reivindicar que "el patrimonio no es de quien lo gestiona desde la desidia de un despacho, sino de la comunidad que lo habita, lo cuida y lo dota de significado", porque "la comunidad es la dueña emocional de este legado".
La historiadora ha defendido que el escenario ha cambiado desde entonces. Si hace cuatro años el objetivo era impedir la desaparición física del inmueble, ahora la principal amenaza reside en la ausencia de actuaciones para garantizar su conservación. "Hoy damos un paso más. Hoy se camina hacia adelante porque un pueblo que sabe abrazar su historia, también sabe avanzar para defenderla", ha afirmado. En ese contexto, ha sostenido que "ya no estamos ante un plan de demolición oculto en los despachos, sino ante una sutil estrategia de olvido", por lo que la marcha celebrada este domingo pretendía "visibilizar precisamente ese problema: la desidia".
Para desarrollar esa idea, Abad ha recurrido al historiador del arte Alois Riegl, quien defendía que el principal valor de un monumento no reside únicamente en su arquitectura, sino también en su capacidad para mantener viva la memoria colectiva. Desde esa perspectiva, ha advertido de que dejar que el Seminario continúe deteriorándose constituye "una forma de amnesia institucional". "Este conjunto monumental, que corona la colina bimilenaria de Huesca y que abarca desde la iglesia románica de Santa Cruz y los vestigios de la zuda árabe hasta sus patios históricos, no puede acabar reducido a escombros", ha afirmado.
La profesora ha explicado también el simbolismo de la procesión cívica celebrada este domingo. "Caminamos por el Seminario, lo sacamos a la calle, le dedicamos atención pública y le otorgamos valor comunitario. Si las administraciones pretenden olvidarlo, la ciudadanía se une para visibilizarlo", ha señalado, antes de agradecer el trabajo desarrollado durante estos años por las entidades convocantes para mantener viva la defensa del edificio.
En su intervención ha repasado igualmente los avances obtenidos en el ámbito jurídico. Ha recordado que, tras la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Aragón de 2024 y la posterior resolución favorable de la Comisión Provincial de Patrimonio en 2025, los patios históricos del conjunto fueron declarados Monumento de Interés Local. Sin embargo, ha advertido de que "las declaraciones en un papel son insuficientes si no se acompañan de presupuestos reales".

Uno de los ejes de su discurso ha sido el recordatorio de que la conservación del patrimonio histórico constituye una obligación legal para las administraciones públicas. "La protección del patrimonio no es un acto de caridad política, sino un mandato legal", ha afirmado, antes de recordar que la Ley de Patrimonio Histórico Español obliga a garantizar "la conservación, el mantenimiento y la custodia de los bienes que integran nuestra riqueza cultural". Asimismo, ha señalado que la normativa aragonesa atribuye a los ayuntamientos la responsabilidad de adoptar las medidas necesarias para evitar el deterioro de los bienes catalogados.
En ese sentido, ha considerado que la situación actual trasciende la falta de sensibilidad hacia el patrimonio, "constituye un incumplimiento flagrante de los deberes constitucionales y estatutarios de las instituciones". Además, ha advertido de que "el abandono deliberado y la omisión del deber de conservación abren la puerta a lo que las leyes denominan 'expoliación' por negligencia".
Abad también ha cuestionado la eficacia de la Mesa de Trabajo creada para definir el futuro del inmueble. Según ha manifestado, mientras el equipo de gobierno municipal "presume de una Mesa de Trabajo que ha resultado inoperante", la ciudad acumula "un relato de oportunidades perdidas". Ha lamentado que los proyectos universitarios anunciados para el complejo "se volatilizaron" y que más de veinte años de abandono hayan incrementado notablemente el coste que supondrá recuperar el edificio.

Especialmente crítica se ha mostrado con las actuaciones realizadas hasta ahora. "La única acción real visible ha sido el vuelo de un dron para certificar lo que ya se sabía: que el agua se cuela a raudales por los techos, que la maleza se come los espacios y que las grietas ponen en riesgo las estructuras". Frente a ello, ha defendido que "los parches y desbroces puntuales no bastan" y ha reclamado que se atienda la enmienda presentada por la plataforma al presupuesto municipal de 2026 para acometer "de manera inaplazable" la restauración estructural de las cubiertas, evitando que el deterioro continúe agravándose.
Asimismo, ha recordado que el antiguo Seminario permanece incluido en la Lista Roja de Hispania Nostra, circunstancia que, a su juicio, evidencia el grave riesgo que pesa sobre el conjunto monumental. En esa línea, ha defendido que el edificio "no puede convertirse en un solar especulativo ni en un contenedor vacío", sino albergar nuevos usos al servicio de la ciudadanía, entre ellos la ampliación del Museo de Huesca, equipamientos sociales para el barrio, una residencia de artistas o la biblioteca pública que, según ha recordado, el casco histórico lleva años reclamando.
Como cierre de su intervención, la historiadora ha contrapuesto el mensaje de las movilizaciones de 2021 con el de la convocatoria celebrada este domingo. "Al revisar la hemeroteca, vemos que los titulares del pasado hablaban de derribo; los del presente, de abandono". Por ello, ha concluido que "si ayer lo abrazamos para evitar la actuación de las máquinas demoledoras, hoy marchamos junto a él en procesión cívica para exigir que se levanten los andamios para su rehabilitación". Finalmente, ha asegurado que "este acto es la demostración de que los oscenses valoramos nuestro patrimonio, de que nuestra memoria no se vende y de que no permitiremos que la desidia entierre nuestra historia".
DE PROCESIÓN HASTA EL AYUNTAMIENTO
Tras la lectura del manifiesto, los participantes han iniciado la procesión cívica desde la plaza de la Universidad hasta la plaza de la Catedral, acompañados por los ritmos de Baruca Drums. La marcha ha estado encabezada por una peana con una maqueta del antiguo Seminario, convertida en el símbolo de la reivindicación, mientras varios participantes portaban murales con fotografías del edificio y recortes de prensa que repasaban su evolución durante las últimas décadas y el progresivo deterioro que presenta el inmueble.

Ya en la plaza del Ayuntamiento y la Catedral, Modesto Arojona ha ido dando paso a diferente intervinientes, comenzando por la presidenta de Apudepa, Belén Boloqui, que ha agradecido el trabajo desarrollado por la plataforma ciudadana y ha recordado que la defensa del Seminario ha permitido alcanzar, tras años de trabajo, distintas figuras de protección patrimonial. Ha subrayado que el conjunto cuenta con una zona arqueológica, un Bien Catalogado del Patrimonio Cultural Aragonés, un Monumento de Interés Local y otros elementos inventariados, fruto, ha dicho, de "ocho años de auténtica lucha" desarrollada por un equipo multidisciplinar.
Boloqui ha recordado además, que el edificio fue adquirido en el año 2000 por 500 millones de pesetas, una inversión sufragada con recursos públicos que, a su juicio, obliga a las administraciones a garantizar su conservación. En este sentido, ha reclamado al Ayuntamiento de Huesca que cumpla con las obligaciones recogidas en la Constitución y en la legislación sobre patrimonio histórico, al considerar que el deterioro progresivo del inmueble constituye un caso de "expoliación por inacción". También ha anunciado que Apudepa trasladará esta situación al Ministerio de Cultura, al entender que la legislación estatal contempla la posibilidad de intervenir cuando exista riesgo de expolio del patrimonio histórico.

La representante de Apudepa ha invitado igualmente a la Plataforma para la Defensa del Patrimonio de Huesca a participar en la jornada sobre patrimonio cultural y derecho que la asociación celebrará el próximo 24 de octubre en Teruel, donde especialistas en legislación patrimonial analizarán distintos casos de conservación y protección de bienes históricos.
Víctor Pardo, portavoz del Colectivo Ciudadano, ha titulado su intervención "El expolio del Seminario y otros abandonos patrimoniales" y ha apoyado buena parte de su argumentación en el artículo 4 de la Ley de Patrimonio Histórico Español, que, según ha señalado, permite considerar el deterioro del antiguo Seminario como un caso de "expolio por omisión". También ha extendido esa reflexión al casco histórico de Huesca, al sostener que los barrios de San Pedro y la Catedral arrastran desde hace décadas un proceso continuado de degradación urbanística que tiene en este edificio uno de sus ejemplos más significativos.
Durante su intervención, Pardo ha dirigido duras críticas al Ayuntamiento de Huesca y a la alcaldesa, Lorena Orduna, al considerar que los compromisos anunciados al inicio del mandato no se han materializado. Del mismo modo, ha atribuido parte de la responsabilidad a la Universidad de Zaragoza y a la Diputación Provincial de Huesca, instituciones que, a su juicio, tampoco han cumplido los compromisos adquiridos para impulsar la recuperación del conjunto monumental. Asimismo, ha cuestionado algunas actuaciones relacionadas con el patrimonio histórico y ha defendido el papel que las asociaciones ciudadanas han desempeñado durante años en la protección de estos espacios.

En el tramo final de su discurso, el portavoz del Colectivo Ciudadano se ha referido a la ausencia de Osce Biella, explicando que esta entidad no comparte ni el formato de la movilización ni las críticas dirigidas al Ayuntamiento. A partir de esa circunstancia, ha lamentado lo que ha definido como una "lamentable situación de mansedumbre social", al considerar que esa actitud permite que las administraciones eludan sus obligaciones de conservación y desatiendan las reivindicaciones ciudadanas. Antes de concluir, ha advertido de que el deterioro del antiguo Seminario pone en riesgo tanto uno de los edificios más representativos de Huesca como la inversión pública realizada para su adquisición y ha cerrado su intervención con una reflexión dirigida a la alcaldesa: "Lorena Orduna debería reflexionar entre el posado y el pasado".
OTRAS REIVINDICACIONES DE LOS BARRIOS
Las asociaciones vecinales también han aprovechado la convocatoria para trasladar las principales necesidades de sus barrios y vincular la defensa del antiguo Seminario con la conservación del patrimonio histórico de Huesca.

El presidente de la Asociación Vecinal María Auxiliadora, Javier Moreno ha mostrado varios murales con imágenes del deterioro de distintos enclaves de la ciudad y ha denunciado el estado de la Muralla de Huesca, el Museo Provincial y el Trasmuro, donde, según ha afirmado, persisten problemas de conservación y mantenimiento.
Moreno ha defendido que el antiguo Seminario debe recuperar la vida mediante nuevos usos públicos adaptados a las necesidades actuales de la ciudad. Entre las propuestas ha planteado la creación de un Parador Nacional o una hospedería, una residencia de estudiantes, además de bibliotecas, centros cívicos y nuevos espacios vinculados a la Universidad de Zaragoza.
El representante vecinal también ha reclamado un mayor compromiso institucional para financiar la rehabilitación del conjunto y ha lamentado que no se prioricen inversiones destinadas a conservar el patrimonio oscense. A su juicio, existen recursos económicos suficientes, pero falta voluntad política para destinarlos a este fin. Ha cerrado su intervención con el lema que, según ha señalado, resume el espíritu de la movilización: "Gobierne quien gobierne, el patrimonio se defiende".

María Sarsa, de la Asociación Vecinal del Perpetuo Socorro, ha vinculado la defensa del antiguo Seminario con las reivindicaciones históricas de su barrio y ha evocado la movilización celebrada hace seis meses bajo el lema de la "dignidad de los barrios". Durante su intervención ha censurado la gestión del Ayuntamiento de Huesca, al explicar que la asociación solicitó sin éxito una visita con la alcaldía para recorrer los principales puntos pendientes de actuación. También ha cuestionado que numerosos acuerdos aprobados por el Pleno municipal acaben sin ejecutarse.
Como ejemplo de esa situación, Sarsa ha citado la biblioteca del Centro Cívico Santiago Escartín Otín, cuya apertura considera imprescindible para los vecinos del Perpetuo Socorro y para el conjunto de la capital oscense. Asimismo, ha recordado que los residentes continúan concentrándose cada quince días ante sus puertas para reclamar su puesta en funcionamiento y ha descrito una Huesca "deslucida, sucia, rota y despintada", consecuencia, a su juicio, de la falta de mantenimiento y de la desidia institucional.
Asimismo, ha reclamado la recuperación del antiguo Seminario, al que ha definido como un "bien de interés ciudadano" que permanece "desmochado y olvidado". Según ha explicado, su participación en la procesión cívica responde a la necesidad de exigir una actuación urgente sobre el inmueble y ha advertido de que, si las administraciones continúan demorando la intervención, podría llegar un momento en el que ya no sea posible salvar este destacado conjunto del patrimonio histórico de Huesca.

Montse Consejo, de la Asociación Vecinal Santiago, ha reivindicado el compromiso de su colectivo con la conservación del patrimonio histórico y la defensa de la identidad de Huesca. Durante su intervención ha destacado que el antiguo Seminario constituye uno de los inmuebles más representativos de la ciudad y forma parte de la memoria compartida de varias generaciones de oscenses.
La portavoz ha subrayado que el conjunto posee un destacado valor arquitectónico, histórico y también emocional, al considerar que su trayectoria está estrechamente ligada al desarrollo de la capital altoaragonesa. A su juicio, preservar este edificio supone mantener vivo un legado que trasciende su función original y continúa siendo un referente para la ciudadanía.
Consejo ha defendido que resulta "fundamental" impulsar cuantas iniciativas sean necesarias para garantizar su conservación y puesta en valor, pensando tanto en los vecinos actuales como en las generaciones futuras. En este sentido, ha concluido que proteger los inmuebles más emblemáticos de Huesca, con el Seminario como uno de sus principales exponentes, significa salvaguardar la historia, la cultura y la identidad de la ciudad.

Julia Dzulijana, presidenta de la Asociación Vecinal San José, ha aprovechado su intervención para denunciar el estado de abandono que, a su juicio, sufren diversos equipamientos municipales y espacios públicos del barrio. Entre sus principales reclamaciones ha citado el cierre desde hace tres años del edificio Textil Bretón, concebido para albergar una biblioteca y dependencias destinadas a jóvenes y mayores, así como el deterioro de la Casita Blancanieves, que permanece sin uso y presenta problemas de conservación.
Dzulijana también ha alertado de las deficiencias que afectan al Torreón, sede de la asociación, donde la ausencia de calefacción y aire acondicionado desde hace varios años, según ha explicado, está provocando un progresivo deterioro del inmueble. A ello ha sumado distintas carencias en el parque Miguel Servet, donde ha reclamado mejoras en la iluminación, especialmente en el entorno de la fuente, la instalación de un baño público junto a las pistas de petanca y la renovación de las zonas de juegos infantiles, además de recuperar el proyecto de "troncos vivos" para embellecer este espacio verde.
Igualmente, ha reclamado soluciones para los problemas de movilidad, con más plazas de aparcamiento y puntos de recarga para vehículos eléctricos, y ha concluido sumándose a la reivindicación compartida por el resto de asociaciones vecinales para reclamar una mayor atención a los barrios y una actuación decidida frente al deterioro de los espacios públicos y del patrimonio de Huesca.

Tras las intervenciones, los participantes han emprendido el regreso hasta la plaza de la Universidad, donde ha concluido una movilización con la que las entidades convocantes quisieron reclamar el inicio de la rehabilitación del antiguo Seminario, denunciar el deterioro que presenta el inmueble y reivindicar un uso público y social para uno de los conjuntos patrimoniales más emblemáticos de Huesca.