Si algo puede detener la depauperación de unas bolsas electorales y el ímpetu de otras es la reflexión, que no es enemiga de la emoción pero sí, en ocasiones, su víctima
El gasto público debe ser pequeño pero eficiente, grandes despilfarros no llevan a un mejor estado, más bien al contrario y Lo vemos día a día con nuestros servicios públicos.
"También queremos agradecer y reconocer el valor del escrito publicado en El Diario de Huesca, una muestra de cariño inmensa que sirvió como bello colofón a su despedida"
Olvidaremos la necesidad del pensamiento estratégico para centrarnos de pleno en el evanescente fomento del consumo, que al fin y a la postre da más votos
No nos resignemos a una ciudad sin la viveza y alegría en la calle que dan los estudiantes, los comerciales visitantes y que se limita a aspirar a consolidar la Facultad de Medicina
Sólo quedan dos opciones: o limitar el nivel de los servicios o elevar los impuestos a los ciudadanos, esto es, esquilmar sus bolsillos, para sostener parámetros dignos de los tiempos modernos